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Saturday, February 25, 2012

Resumen Académico II-2011 (II)


Mi otro curso en Ingeniería era Diseño Avanzado de Aplicaciones Web. Era la continuación de Tecnologías de WWW, con tío Jaime, pero con un enfoque ligeramente distinto. Más o menos la mitad de las clases fueron hechas por el profe, y eran introducciones a los temas que están llevándola en cosas Web como HTML5, JavaScript en el servidor y lenguajes funcionales. Luego, nosotros en parejas éramos los encargados de profundizar en los tópicos relacionados y hacer presentaciones y demos al curso. Fue chorísimo! Nunca había estado en un curso así, que le hiciera justicia a su sigla 3000 de postgrado, y me encantó que se nos diera tanta responsabilidad en nuestro proceso de aprendizaje. Fue entretenido también que no solo evaluaran el contenido que uno presentaba, si no que además fuera parte de la nota la forma en que lo hacías.

Las dos primeras presentaciones las hice con Pablo, pero después seguí sola y fue una experiencia bien interesante. Tuve que adentrarme por mis propios medios en tecnologías recién salidas del horno, cuya documentación muchas veces era prácticamente inexistente, hacer una aplicación que demotrara su potencial y mostrar todo eso como una mini clase a mis compañeros. Claramente, fue una rica oportunidad de ejercitar mis habilidades docentes, y con orgullo puedo decir que el profe Jaime nos felicitó por cómo lo hacíamos. Terminamos con las mejores notas del curso, y en la parte de "habilidades pedagógicas" nunca bajamos del 6.8

Wednesday, July 29, 2009

Resumen Académico I-2009 (II)


Ahora, Electro.. puaj!! Hasta antes de FIS1532 yo no entendía a la gente que me decía que odiaba Progra. Yo pensaba que no se podía odiar un curso, que a uno podía costarle y no gustarle, pero nunca odiarlo. Sí, se puede!! Electro aparecía en mis pesadillas, junto con Termodinámica. Por lo demás, Gomberoff resultó ponerse muy pesado cerca de la mitad de semestre. Para la I2 yo me había cambiado donde el profe Rodríguez, al igual que muchos de mis compañeros que no entendían con el otro señor. El día de la prueba, el caballero entró a la sala donde estábamos los de su sección, nos miró, y con aire circunspecto dijo "Ah, ustedes son mis alumnos. Me presento, soy el profesor".

Después de que terminamos la parte de magnetismo, descubrí que no valía la pena seguir yendo a las clases. Esto porque muchos ejercicios y toda la materia venían calcados del Serway y del libro de ayudantías de Fabián, por lo que bastaba un par de horas a conciencia con ese material para pasar el curso (saltándose toda la "lata administrativa" de ir a clases). Desde que empecé a aplicar esa estrategia mis notas subieron, y de hecho coroné el curso con un magnífico examen (el cual, por cierto, me valía además por la I1 que no había dado). Al final salí con promedio 5.0, a pesar del 2.0 que me saqué en la I2.

Con Termo pasó más o menos lo mismo que con Electro, solamente que me dí cuenta después de la I1 que las clases eran una real pérdida de tiempo. Fue un ramo tremendamente fome y además íntegramente sacado del libro guía, Moran y Shapiro. Debo admitir que pasé susto con los controles eso sí, pues eran reprobatorios si el promedio de ellos era menor que 4.0. Partí estrepitosamente mal, pero con los últimos 3 controles logré salvar un 4.2.

Con ese curso me pasó algo divertido. Como no iba a clases y estudiaba exclusivamente del libro en inglés, había muchos términos que nunca supe como se decían en español. De hecho, en mis pruebas yo ponía "Open Feedwater Heater" y "Boiler", y no fue hasta después del examen que supe cómo se decían. Gracias a Dios se acabaron los "delta h" en mi vida, y espero nunca más pisar el departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos. Aprovecho de pasar una pregunta que nos nació con Pablito, después de ver la malla química (que está pegada a la entrada del departamento, no es que nos interesara): ¿por qué tienen Operaciones Unitarias I y II el mismo semestre?.


Pero no todo en mi semestre fue tan terrible, menos mal. Optimización fue super choro, y junto con Discretas fueron los dos cursos que más me gustaron. Además de que en ambos la materia era muy entretenida, los dos profes resultaron muy buenos. Ferrer, de Opti, es industrial computín, ama al profe Miguel, es muy motivador y, al igual que Jorge Pérez de Discretas, explica con mucha claridad. Que importante es que el que está adelante se crea su cuento. Se nota al tiro cuando falta esa energía, esa pasión, que transmiten los profesores que uno luego reconoce como realmente valiosos.

A decir verdad, en Opti pudo haberme ido harto mejor. Para la I3 estudié dos horas, porque estaba en mi peor etapa de colapso, muy cansada y triste al verme superada por las circunstancias. Aún así salvé un 3.9, gracias a que prestaba atención en clases y a las rápidas explicaciones que me dieron los niños que estudiaron conmigo ese rato. Eso nunca lo había hecho, pero no resultó tan mal. Pero creo que gran parte del éxito de esa estrategia tan arriesgada se lo debo a Ferrer. Estoy segura que algo así en Electro o Termo no me hubiera servido de nada. JuanCa iba más allá de los apuntes, se detenía y se aseguraba que todos estuviéramos entendiendo todo antes de continuar. Él logró lo que no logró ninguno de mis profes de Cálculo ni Geometría: que me imaginara el plano y "viera" lo que estaba haciendo. Yo "ví" el método de Newton, "vi" Karush-Kuhn-Tucker, y por eso también pude dar un buen examen sin matarme estudiando. Y bueno, además tuve mi propio "tutor" de Opti que se encargó de aclararme las dudas el día antes. Si los tutores somos buenos, aunque de repente nos odien!!

Discretas sí que fue un curso especial. Aparte de ser el único computín que tenía, terminó el 25 de mayo porque Jorge Pérez se iba. Quedé con la sensación, sobre todo con la última materia de grafos, que se vieron algunas cosas muy por encima (como es esperable en esas circunstancias de tiempos tan cortos), pero a pesar de ello creo que aprendí mucho. Este semestre tomé otro curso con Jorge, Teoría de Autómata y Lenguajes Formales, y tengo muchas expectativas al respecto. Es que, al igual que me pasó con Carolina Becerra, Jorge Pérez me hace sentir que en todo momento estoy aprendiendo algo útil y aterrizado. De hecho, creo que me "ganó" cuando dijo que los Cálculos no nos servían de nada en Computación.

Por otra parte, Discretas fue fuente de muuucho jugo. Nos armamos un grupo de estudio con Tomás, Pablito y Andrés y nos sentábamos siempre juntos y hacíamos las tareas los cuatro. Éramos productivos y lo pasábamos bien. Como botón de muestra, les dejo algunos de nuestros "apuntes" de clases:



Por supuesto que mis dos ayudantías fueron importantísimas este semestre, pero se merecen su post aparte. Ahora para finalizar y continuar con la tradición, les dejo el marcador actualizado al primer semestre del año 2009:

PUC 30 - ANDREA 215 (+10 del TPD que están actualmente con nota P)

Monday, July 28, 2008

Resumen Académico I-08


A una semana del final de mis vacaciones es el momento de hacer el recuento de rigor del periodo marzo-julio. Puedo decir, con certeza, que este fue lejos mi semestre más iluminado: hice todo lo que quise hacer, conocí personas increíbles y, aunque con susto en Cálculo, aprobé todos mis ramos.

Siento que, en todo caso, este "estado zen" al que estoy llegando es parte de un proceso que vivimos todos los que entramos a la universidad. Los dos semestres pasados fueron más bien de transición entre la vida escolar y vida universitaria y de ajuste a esta nueva instancia, y ahora estoy empezando a estabilizarme y a disfrutar con todo lo que se me ofrece. Eso sí cuento con una tremenda ventaja que no todo el mundo tiene, y es que tengo bastante claro hacia dónde va mi vocación y lo que quiero hacer con mi vida en general y mi carrera en particular. Por Dios que ayuda eso, especialmente en una carrera que puede verse fome y difícil en un principio como es Ingeniería.

Si tengo que elegir que fue lo que más me gustó del semestre, digo sin pensarlo dos veces que las ayudantías de Intro. Desde que hice el curso supe que quería ser ayudante, y después del TAV confirmé que realmente eso es lo que me gusta. Cuando entré a estudiar Ingeniería siempre pensé que sería para luego convertirme en la dueña del imperio computacional más grande del mundo. Sin embargo, cuando le tomé el gustito a la docencia, cambió completamente mi plan original y el imperio pasó a segundo plano. Durante estos meses con la ayudantía a los ingeniños y las tutorías a los mateniños me sentí muy, muy feliz. No me hicieron fácil el camino, me lo cuestionaron todo, me exigían mucha claridad e infinitas explicaciones, y por sobre todo, buscaban que los motivaran. Tal vez fue eso, ser capaz de transmitir no solo conocimiento sino también experiencias y sentimientos, lo que hizo que las ayudantías me llenaran más que ninguna otra activdad en las que me he involucrado.



Con el alma contenta por haber encontrado algo valioso hacia lo cual enfocar mi carrera, pude estudiar bastante animada Cálculo II, Álgebra Lineal, y Física Clásica. Por otra parte creo que tuve buen ojo con mis electivos, Psicología y Religión Cristiana y Comunicación Oral y no Verbal, que a su vez ayudaron a que no se me fundiera el cerebro y se me pusiera (aún más) cuadrado.

Cálculo había partido super bien. Es verdad que Arenas es una máquina-escupe-trucos, pero al principio era entretenido. Al principio.
La I1 fue un regalo, porque literalmente habia sido un copy-paste de ies de años anteriores más una pregunta del maple. ¡Fácil-fácil! Pero la buena vida se nos acabó apenas comenzando, por culpa de un bachipastel al que pillaron copiando desde una pauta antigua. Arenas se enojó y las ies 2 y 3 tuvieron medias 3,5 y 3 respectivamente. El promedio final del curso fue 3,7. Bonito.
No sé si me gusto mucho el curso, ni tampoco sé si aprendí demasiado. Ejercité harto mi memoria eso sí y lo pasé muy bien en el Palco Vip©, pero de ahí no pasa.

En contraste, Lineal lo amé. Aparte de que adoro a la Carolina Becerra, encontré muy entretenida la materia (y Juanfi siempre me decía que efectivamente uno usaba lo aprendido más adelante, lo cual claramente me motivó más). Los matlab fueron el único punto negativo. Creo que es hereje correrlo desde Word, además de que lo encuentro feo y poco intuitivo. Al parecer era demasiado notorio mi odio, porque mi ayudante de laboratorio (hasta el día de hoy) dice que hago parecer como si mi vida fuera muy miserable. ¡Y todo por culpa del matlab!.
Bonus extra, además, por ser el curso no IIC en el que he tenido nota más alta en un examen.

Física es otra historia. La profe Depassier me hizo reír mucho en clases con sus "chjk, chjk", "ruuuuummmm!!" y otros variados sonidos onomatopéyicos que acompañaban a los resortes, poleas y proyectiles. Muy bakán ella, muy bakán su curso, a excepción de sus controles. Es ilegal tener tanta diferencia en la dificultad de los controles comparado con la otra sección. Los de Tassilo eran hacibles!! Los nuestros eran chino.. y escritos a mano!!!
No puedo hablar de Física sin hablar de los ayudantes. Fueron las únicas ayudantías a las que fui, porque sentí que eran realmente un aporte. Era raro tener dos ayudantes, y tan distintos en el enfoque que le daban al curso: Mark era de lo más light, mientras que Fabián era ortodoxo++. Como botón de muestra, Mark siempre nos subía las ayudantías manuscritas (lo siento, pero eso es algo que realmente me perturba), mientras que Fabián nos las enviaba el mail en latex. Aún así, cada uno en su estilo, fueron ayudantes realmente buenos.

En cuanto a los electivos, creo que la jugué de lujo. Fueron entretenidos, fáciles y me aportaron cada uno en su ámbito. Psicología y Religión Cristiana me sorprendió mezclando la psicología transpersonal con mis propias vivencias de fe; mientras que en Comunicación Oral y no Verbal, además de tocarme un grupo humano bakán, realmente pulí mis habilidades comunicativas. Creo que no puedo recomendar más estos cursos.

Del TPD tendría que escribir un post entero. No lo haré por la sencilla razón de que este semestre también lo tengo, así que tendre muuuuchos días para escribir acerca de eso. Pero en resumidas cuentas puedo decir que he aprendido demasiadoo y que ha sido la mejor excusa para ir al DCC durante las vacaciones =P.

Y ese fue, a grandes rasgos, mi semestre. Bien variado, intenso y entretenido. Estoy segura que lo que viene por delante va a ser aún mejor =).

Finalmente para seguir la tradición impuesta en el último párrafo del Resumen Académico anterior les dejo el marcador actualizado luego de 130 créditos de batalla:

PUC: 20 - ANDREA: 110

Saturday, June 21, 2008

Pequeños Finales


El Gran Final de algo siempre tiene una cuota de felicidad: son grandiosos, llenos de fanfarria, y la gente se pone a aplaudir rabiosamente. Los Pequeños Finales, por su parte, son tristes: no hay luces ni colores que te distraigan, que no te hagan pensar en el término del ciclo.

Durante la semana que pasó tuve mis propios Pequeños Finales. El jueves me tocó despedirme de mis niños de Ingeniería y el viernes de los de Matemática, y entre medio algunos de mis ayudantes y profes también se despidieron.

Con los de Ingeniería fue una situación bastante rara. Tenían el último laboratorio evaluado, y como no les fue demasiado bien obvio que lo único que querían era irse rápido. Les dije lo bien que lo había pasado con ellos, lo mucho que me hiceron reír con sus colapsos y sus "tía, tía", y en fin, que los iba a echar de menos. A pesar de la rabia que tenían porque les había ido mal, hartos se acercaron a despedirse, y no faltaron los que preguntaron si iba a ser ayudante el próximo semestre...

En la tarde de ese día tuve mi última clase del electivo. Probablemente por la naturaleza distendida del curso, todos terminamos bastante amigos. De hecho en la última prueba (que era un discurso de un minuto 10 segundos) muchos hablaron de esa dinámica que se había generado. ¡Si hasta nos tomamos una foto todos juntos!. Hubiera sido una clase bastante triste si no fuera porque hubo un medio lío con una prueba extra que nos querían poner y que ponderaba 30%. Aunque luego se solucionó, todos salimos con una sensación medio de rabia.

El viernes a las 8.30 tuve la última tutoría con los Mateniños. Ahí si que casi me morí. Después de más de 150 mails respondidos es claro que uno se encariña =). Muchos no terminaron, pero los que sí lo hicieron por Dios que se la han jugado. No entendían nada de nada, pero no se cansaron nunca de preguntar y patalear para intentar sobrevivir. Me han sorprendido un montón con sus avances. A mis niños de Ingeniería siempre me los topo en el patio, pero sé que a los de Matemática es más dificil que los vuelva a ver y por eso me dio un poco más de pena. A las 10 nos despedimos. Les dije que esperaba haberles podido transmitir un poco de mi amor por la Programación, y que ojalá se hayan dado cuenta que es una disciplina útil en todo ámbito; y ellos en respuesta fueron uno por uno a darme un abrazo de despedida.

Es claro que después de ese episodio llegué a Cálculo con el corazón en un puño. Afortunadamente se me pasó rápido, apenas Arenas comenzó a hablar de la esfera osculatriz (pariente cercana del plano osculador). Me había olvidado de todas las penas, cuando Marquito se gira y me dice: "hoy es el últmo Palco VIP®". Tal vez debía haberme apenado por eso, pero francamente la perspectiva de salir de esa sala era demasiado alentadora.

En la tarde tuvimos el último laboratorio de Física. Ciertamente no voy a extrañar a los carritos sin roce ni a la Interfaz Pasco. ¡No se imaginan el alivio que sentí al corchetear y entregar el último informe!. A los ayudantes los voy a echar de menos un poco, especialmente a Sergio y sus conversaciones acerca de cual sistema operativo era mejor para nuestros computadores HP (que son bien mañosos a la hora de ponerles algo que no sea Windows).

Son extraños estos Pequeños Finales. No es como que todo se haya acabado de una, sino que va de a pausas terminando, y uno no alcanza a dejar de sentir algo cuando empieza a sentir otra cosa.

Debe ser el cansancio de fin de semestre...

Tuesday, June 3, 2008

Historia Corta: La última Tritón


Presenté lo más rápido que pude en Comunicación Oral y No Verbal. No había sido un día malo, de hecho había partido bastante bien, pero era lo que estaba por venir lo que me tenía (y me tiene) triste. Es sentirse tan indefensa, tan inútil, tan incapaz... y todo se vino encima durante mi presentación.

Terminó la clase y me sentí peor: era la hora de enfrentarse a la bola de nieve e intentar frenarla. Sin tener ganas de pelear contra la voz interna ("No comas sin hambre!!!"), fui a la máquina afuera de la sala a comprarme una Negrita para calmar mi ansiedad. Saqué las 2 monedas que tenía en el bolsillo, cien, cincuenta, letra+numero... ruidito de máquina, ruidito de vuelto. Pero no hubo Negrita. No se dignó a dármela, casi como riéndose de todas las esperanzas que había puesto en esa maldita Negrita.

Llegó Cristóbal a mi lado. Nos pusimos a caminar, me preguntó que me pasaba. Le conté sin muchas ganas, maldije nuevamente a la máquina, y nos paramos debajo de la lluvia que empezaba a caer. Me miró y me pasó su paquete de Tritón. Quedaba solo una. -"Cómetela", dijo, con la mano aún estirada y la galleta asomándose tímidamente. Levanté la mirada, abrí los ojos, tomé la galleta y como si en esa palabra se me fuera la vida le dije "gracias".

Tuesday, May 27, 2008

Con las zapatillas pasadas


Pucha, qué rabia!! Hoy tenía presentación en el electivo, de un discurso random que debía leer siguiendo el estilo que pidiera la profesora. Me tocó hacerlo emotivamente, es decir, mi misión era lograr conmmover al público. Me paré adelante, y comencé:

Señoras y señores, hoy me quiero sincerar, pues considero que mi vida es así: cosas interesantes me han ocurrido durante estos días, y han cambiado mi forma de ser. Tanto es así, que unos minutos de su tiempo serán capaces de explicar mi sentir…
Estas cosas interesantes significan elementos importantes, que hacen que mi imagen hacia ustedes sea diferente, no como me he planteado en otras ocasiones, pues quiero, deseo, anhelo, que me entiendan como mi nuevo yo.
Agradezco su tiempo y disposición.
Muchas gracias.


El discurso no dice NADA, pero aún así saqué aplausos y felicitaciones de mis compañeros. ¡Estában emocionados! ¡Hasta yo me había emocionado leyéndolo! (y sinceramente, emocionarse y lograr emocionar con ese discurso require su cuota de expresividad vocal y corporal). Pero a mi profesora no le pareció así. Había tenido "partes de fuerza", por lo que mi discurso no había sido todo lo emotivo que debía ser. Su dictamen: un 5.0. Con compañeros emocionados y todo, un 5.0. Asddf!!!

Y para peor, iba saliendo de la sala y metí toda la pata en el agua. Me fui a mi casa con los pies helados y llena de ganas de golpear a alguien. Pucha, qué rabia!!

Thursday, March 13, 2008

"Eres como yo, un marshmellow"


"Les voy a contar cómo llegué a ser ayudante de programación. A diferencia de muchos de mis compañeros yo entré a Ingeniería no porque me gustara la matemática particularmente, sino porque me gustan los computadores..." Creo que repetí eso como 50 veces entre hoy y ayer, siempre controlando el tiempo.

Les conté que me metí a un curso muy bakán de la facultad de letras, Comunicación Oral y no Verbal. El martes nos dieron nuestra primera tarea, que consistía en hacer un discurso de 1 minuto respecto a un tema que nos gustara y que reflejara parte de nuestra personalidad. Apenas dijeron eso, yo ya tenía el tema listo: obviamente que iba a hablar de mi experiencia como ayudante.

El miércoles, como a las 6.30 de la tarde (luego de estudiar física con las niñas en el CAi), tomé una hoja e intenté empezar a estructurar mi discurso. Aunque yo pensaba que un minuto era eterno, la verdad es que mis historia daba como para una hora: entre que me había echado cálculo y geometría , la forma más bien traumática en que conocí a myrecaba, Progra Avanzada, y la experiencia en el TAV, tenía muchas cosas que quería compartir.

En la noche había quedado con algo que rondaba entre los 56 segundos y 1 minuto 1 segundo. Lo escribí rápidamente en el computador, y me quedé dormida recitando mi discurso.

Hoy mientras trotaba en la U (estoy haciendo deporte :p, para que las horas de PC no me pasen la cuenta), seguía repitiéndolo.. y seguía... Ya era como un zumbido, que logré acallar durante álgebra, pero volvió rápidamente a la hora de almuerzo. Creo que la pobre Carlita quedó chata de tanto "Yo les voy contar...". Luego, como a las 3, le tocó el turno a Ovalle. "Yo les voy a contar...", le decía, y miraba el cronómetro. Él me ayudaba diciéndome si estaba hablando muy rápido y cosas así.

A las 4.30 partí a Letras, obviamente que repitiendo mi mantra. El aire era tenso en la sala. Nadie quería salir, así que la profe tomó riendas en el asunto y muy democráticamente decía: "tú, el de polera blanca. Adelante".

Cuando llamaron a "la niña de polera verde de la primera fila", me paré. Me pusé adelante, respiré y solté lo que había estado rumiando por tantas horas:

Les voy a contar cómo llegué a ser ayudante de programación. A diferencia de muchos de mis compañeros, yo entré a Ingeniería no porque me gustaran las matemáticas particularmente, sino porque me gustan los computadores. Eso influyó en que durante mi primer semestre disfrutara mucho el curso de Introducción a la Programación, y que lo pasara con buena nota. Desde ahí, quedé con la idea de querer ser ayudante.

Como buen novato de ingeniería, me eché geometría y cálculo. Para no atrasarme demasiado, decidí tomar el segundo semestre un curso de segundo año, Programación Avanzada. En ese curso tuvimos que desarrollar un proyecto bien largo, por lo que pasé mucho tiempo en el departamento de Computación y me hice cercana con mi profe de ese ramo, que justamente era profesor en el TAV de Introducción a la Programación.

Llegó el verano, y siguiendo mi intuición, fui donde mi profe y le dije que quería ser ayudante suya en el TAV. Como me conocía, aceptó inmediatamente. En enero partí con mi primera ayudantía, y me tocó que todos mis ayudantados eran mayores que yo. Eso me hizo sentir desafiada a dar lo mejor de mí, y resultó ser una experiencia muy gratificante.

Este semestre nuevamente soy ayudante, y espero que sea tan enriquecedor como la primera vez.

¡Que alivio! Había terminado.

Después que todos habíamos hablado, la profe y los ayudantes nos dieron recomendaciones personalizadas para mejorar nuestras presentaciones. Cuando tocó mi evaluación, me sorprendió que me dijeran que era alta, pero que me paraba mal así que parecía un marshmellow derritiéndose. También me dijeron que movía mucho las manos y que el pelo era molesto porque me tapaba la cara y me obligaba a estar constantemente tirándolo detrás de la oreja. Me destacaron la proyección de la voz, el desplante escénico, la modulación y lo motivada que estaba con mi discurso =D.

De aquí en adelante sólo mejorar, y poner en práctica todo lo que vaya aprendiendo el próximo jueves, cuando sea mi segunda primera ayudantía.