Tuesday, June 3, 2008

Historia Corta: La última Tritón


Presenté lo más rápido que pude en Comunicación Oral y No Verbal. No había sido un día malo, de hecho había partido bastante bien, pero era lo que estaba por venir lo que me tenía (y me tiene) triste. Es sentirse tan indefensa, tan inútil, tan incapaz... y todo se vino encima durante mi presentación.

Terminó la clase y me sentí peor: era la hora de enfrentarse a la bola de nieve e intentar frenarla. Sin tener ganas de pelear contra la voz interna ("No comas sin hambre!!!"), fui a la máquina afuera de la sala a comprarme una Negrita para calmar mi ansiedad. Saqué las 2 monedas que tenía en el bolsillo, cien, cincuenta, letra+numero... ruidito de máquina, ruidito de vuelto. Pero no hubo Negrita. No se dignó a dármela, casi como riéndose de todas las esperanzas que había puesto en esa maldita Negrita.

Llegó Cristóbal a mi lado. Nos pusimos a caminar, me preguntó que me pasaba. Le conté sin muchas ganas, maldije nuevamente a la máquina, y nos paramos debajo de la lluvia que empezaba a caer. Me miró y me pasó su paquete de Tritón. Quedaba solo una. -"Cómetela", dijo, con la mano aún estirada y la galleta asomándose tímidamente. Levanté la mirada, abrí los ojos, tomé la galleta y como si en esa palabra se me fuera la vida le dije "gracias".

4 comments:

Juan Felipe said...

Piensa que el semestre es como el trailer de una película (como esas de acción y con harto ruido) o como cualquier narración típica donde existe un climax y luego un desenlace... pero ese desenlace muy descansado.

Pero que no sea como el de Marparaíso (2-1998 UCTV), donde todo lo importante se decidió en la última media hora de la teleserie.

"Me gustan las historias con voz en off"... creo que así se llama el cuento.

Mucho ánimo!! JF

andrea said...

Uuff.. afortunadamente esto pasa solo dos veces al año. Mi destino ya está más o menos claro, así que no vamos a tener el problema de las decisiones apuradas.. espero

Ji said...

Pucha Andre, lo único que te puedo decir : ÁNIMO! Te entiendo súper bien (obvio, soy ingeniera PUC, pasé por lo mismo), la frustración, el cansancio, se juntan en esta época y sientes que te aplastan. Mi consejo: llora, patalea y alega, en otras palabras desahógate y luego sal con tus amigos a alguna parte. Da lo mismo a dónde, da lo mismo lo que tomes (a mí me gustan las piñas coladas vírgenes), sólo relájate un rato en compañía de gente que sufre lo mismo que tú. Y después sigue luchando. Un abrazo

Pame

andrea said...

Gracias, Pame!! =)

Últimamente las horas de catarsis colectivas han sido bastante purificadoras: encontré el placer de comer y patalear con mis amigas. Es una excelente manera de tomar fuerzas.