Monday, June 30, 2008

=O

No pude evitarlo: Stack Overflow Exception!! ¿Resultará un post recursivo, si yo hablo de tí? Hagamos algunas pruebas:

- Sólo me queda mi examen de lineal. Apenas recupere mi vida prometo volver a escribir regularmente.

- El próximo semestre voy a tomar Ingeniería de Software, y adivinen quién lo va a dictar =D En todo caso yo había dicho antes de saberlo que iba a tomar el curso, así que no soy yo la que lo está persiguiendo!!

BONUS: Matías va a ser papá!! Felicidades!! (digo, ahora que lee el blog como que se justifica que lo felicite por acá también)

- Hay una historia que involucra a mi notebook, la Lopy, mi ayudante de Física, y una imágen en 32 colores. Se las contaré pronto.

BONUS 2: Una imagen que quería compartir hace mucho tiempo pero no sabía con qué excusa ponerla Me encaaaantaaaa..!!! Sí, él también me encanta xD.

Bien, con esto se acaba este post, cuya única finalidad es ver cuál es la respuesta al otro lado. Pino, Lopy: los amo!!!.

Saturday, June 21, 2008

Pequeños Finales


El Gran Final de algo siempre tiene una cuota de felicidad: son grandiosos, llenos de fanfarria, y la gente se pone a aplaudir rabiosamente. Los Pequeños Finales, por su parte, son tristes: no hay luces ni colores que te distraigan, que no te hagan pensar en el término del ciclo.

Durante la semana que pasó tuve mis propios Pequeños Finales. El jueves me tocó despedirme de mis niños de Ingeniería y el viernes de los de Matemática, y entre medio algunos de mis ayudantes y profes también se despidieron.

Con los de Ingeniería fue una situación bastante rara. Tenían el último laboratorio evaluado, y como no les fue demasiado bien obvio que lo único que querían era irse rápido. Les dije lo bien que lo había pasado con ellos, lo mucho que me hiceron reír con sus colapsos y sus "tía, tía", y en fin, que los iba a echar de menos. A pesar de la rabia que tenían porque les había ido mal, hartos se acercaron a despedirse, y no faltaron los que preguntaron si iba a ser ayudante el próximo semestre...

En la tarde de ese día tuve mi última clase del electivo. Probablemente por la naturaleza distendida del curso, todos terminamos bastante amigos. De hecho en la última prueba (que era un discurso de un minuto 10 segundos) muchos hablaron de esa dinámica que se había generado. ¡Si hasta nos tomamos una foto todos juntos!. Hubiera sido una clase bastante triste si no fuera porque hubo un medio lío con una prueba extra que nos querían poner y que ponderaba 30%. Aunque luego se solucionó, todos salimos con una sensación medio de rabia.

El viernes a las 8.30 tuve la última tutoría con los Mateniños. Ahí si que casi me morí. Después de más de 150 mails respondidos es claro que uno se encariña =). Muchos no terminaron, pero los que sí lo hicieron por Dios que se la han jugado. No entendían nada de nada, pero no se cansaron nunca de preguntar y patalear para intentar sobrevivir. Me han sorprendido un montón con sus avances. A mis niños de Ingeniería siempre me los topo en el patio, pero sé que a los de Matemática es más dificil que los vuelva a ver y por eso me dio un poco más de pena. A las 10 nos despedimos. Les dije que esperaba haberles podido transmitir un poco de mi amor por la Programación, y que ojalá se hayan dado cuenta que es una disciplina útil en todo ámbito; y ellos en respuesta fueron uno por uno a darme un abrazo de despedida.

Es claro que después de ese episodio llegué a Cálculo con el corazón en un puño. Afortunadamente se me pasó rápido, apenas Arenas comenzó a hablar de la esfera osculatriz (pariente cercana del plano osculador). Me había olvidado de todas las penas, cuando Marquito se gira y me dice: "hoy es el últmo Palco VIP®". Tal vez debía haberme apenado por eso, pero francamente la perspectiva de salir de esa sala era demasiado alentadora.

En la tarde tuvimos el último laboratorio de Física. Ciertamente no voy a extrañar a los carritos sin roce ni a la Interfaz Pasco. ¡No se imaginan el alivio que sentí al corchetear y entregar el último informe!. A los ayudantes los voy a echar de menos un poco, especialmente a Sergio y sus conversaciones acerca de cual sistema operativo era mejor para nuestros computadores HP (que son bien mañosos a la hora de ponerles algo que no sea Windows).

Son extraños estos Pequeños Finales. No es como que todo se haya acabado de una, sino que va de a pausas terminando, y uno no alcanza a dejar de sentir algo cuando empieza a sentir otra cosa.

Debe ser el cansancio de fin de semestre...

Monday, June 16, 2008

Historia Corta: "La Matemática es muy sabia"


No estaba pescando mucho la clase. Mi mano anotaba rápidamente los 500 trucos por segundo que el cálculo exige, pero mi cabeza claramente no estaba procesando.

Desactivé el piloto automático al ver que Arenas escribía en la pizarra, en grandes letras y subrayado, "Plano Osculador". -"¡¿Osculador?!" - dije, en voz harto más fuerte que la que planeaba, intentando no atragantarme de la risa. Me pareció que fui la única que se había reído con el nombrecito, y a Arenas le pareció lo mismo porque rápidamente hizo la aclaración al resto del curso, dándonos de paso una "interesante" lección:
-"Sabes tú lo que significa la palabra ósculo, ¿cierto?: beso. Este es un plano besador, pos oye. Esto es como cuando uno comienza a pololear. Cuando uno comienza a pololear se toma la mano.. eso es una tangente, porque toca poquito. Después uno empieza a tocar más, pero al principio es una tangente, oye. Luego, cuando uno ya está pololeando, se puede besar, empieza a tocar más... es un plano osculador. Pero la Matemática es muy sabia, fíjate tú, porque llega hasta ahí no más. No pienses que llega hasta los puntos críticos".
Pucha, ¡qué inteligente la Matemática! Con este y aquel consejo, Arenas me tiene la vida arreglada.

Saturday, June 14, 2008

Carta abierta a mis amigas


Mis muy estimadas:

Les escribo la presente para poner fin a una serie de sucesos acontecidos durante la recién pasada semana.

Como es de su conocimiento, nos encontramos en mitad de periodo de I3 y prontas a comenzar el de exámenes. Ustedes y yo, cumpliendo con nuestro deber como estudiantes universitarias, hemos dedicado las últimas jornadas a una revisión exhaustiva de todo nuestro material docente, con miras a obtener buenos resultados en las diversas evaluaciones a las que hemos estado y estaremos sometidas.

Permítanme referirme en particular a nuestra sesión de estudios de ayer. Les recuerdo la escena: nos encontrábamos en mecánica, todas menos la Lopy. Nos miramos, y al darnos cuenta que estábamos pensando lo mismo decidimos actuar: había sido una semana bastante cansadora, con todo el peso de las pruebas encima y la ansiedad que ello conlleva, por lo que era hora de darnos un gusto. Vivir "la vida de la Ingeniera" (gran concepto), como quien dice. Llegó la Lopy, y sin decirle nada más que "síguenos", nos marchamos hacia la cafeta. Ese fue el primer gran error.


Nos acercamos a la caja, y me tocó hacer de vocera del grupo:

-"Tía, tenemos que hablar seriamente. Somos 5 ingenieras hambrientas, ¿cuántas papas fritas nos compramos?"

El resto de la gente ya se había acabado todas las provisiones por lo que tuvimos que marchar a tierras más lejanas en busca de alimento: el Food Garden.

Amigas mías, conociendo mi adicción a las papas fritas, ¿por qué no me detuvieron en ese instante?. ¿Acaso no saben el daño que me están haciendo al incitar en mi comportamientos de ese tipo?

Cuando llegamos hasta allá y nos instalamos en una mesa, vino el momento de discutir acerca de la cantidad de comida. Yo, completamente fuera de mis cabales, sugerí 2 cajas de papas para las 5. Al ver sus caras de espanto lancé la frase que debió haber encendido las voces de alarma: "¿ahora se ponen decentes?". Oh, Dios, ¿qué estaba haciendo?. Afortunadamente se dieron cuenta de mi locura temporal y me devolvieron con su ataque de risa rápidamente a la normalidad.

Cuando estuvimos sentadas con la caja de la perdición al medio nuestro, me di cuenta de la espiral de condenación eterna a la cual me habían metido: ¡era el cuarto día seguido que comíamos papas fritas!. Ustedes también estaban fuera de control al parecer, porque cuando les comenté aquello su respuesta no hizo más que alentarme a seguir: "¿Y cuántas veces habías comido antes durante el semestre, ah?". No, amigas mías, ¿por qué me hacen esto? ¡Y eso no fue todo! Lo peor vino después: "y definitivamente, antes de terminar el semestre, vamos a tener que ir a comernos un as".

Ese episodio es sólo un botón de muestra. No vale la pena recordar las cantidades ingentes de chocolate, quequitos y dulces varios que me han hecho comer durante estos días. Las papas fritas fueron la gota que rebalsó el vaso. Queridas mías, lo digo aquí y ahora: ¡durante lo que resta del semestre sólo comeré aire! ¡No intenten persuadirme!

Las quiere mucho,
Andrea.

Monday, June 9, 2008

Owned++


Todavía me come la vergüenza. QUE VERGÜENZAAAA!! Ya han pasado hartas horas, y todavía no lo puedo creer.

Juanfi y yo estábamos trabajando en la modelación del proyecto. La pizarra, sobre la mesa, estaba llena de flechitas que unían clases y otros entes, y yo me sentia toda feliz aplicando mis conocimientos de Avanzada a algo concreto. En eso, entran jpcanepa y myrecaba. Yo esperaba ver junto a ellos a Hans o a alguno de los tutores, porque no se me ocurría otra razón para que vinieran a la oficina. Me saludaron, sin decir palabra, y se pararon en la mitad. Seguí trabajando inocentemente, en absoluto preparada para lo que iba a escuchar:
-"No es Payita, es Paycita. Así le digo a mi esposa"

Lo primero que sentí fue miedo. Dejé de mirar la pizarra, abrí los ojos enormemente, y me di vuelta para quedar frente a ellos. Había solamente una forma de que Matías supiera que yo sabía eso. Y no era bueno:
-"No preguntes cómo, pero llegamos a tu blog".


¡¿QUÉ?! ¡¿QUÉ?! Juan Pablo me apuntaba y se reía, y en ese instante como que todo se puso en cámara lenta: "Llegamos". "A". "TU". "BLOG".
-" Y la foto.. saca la foto modificada"

¡¿QUÉ?! Hasta ahí me llegó la dignidad. La silla se me hizo chica para esconderme, casi que me metí debajo del escritorio. Enrollándome sobre mi mísma, ocultaba la cabeza y me la tapaba con las manos mientras decía "qué vergüenza, qué vergüenza, qué vergüenza".

Yo sabía que iba a llegar este momento algún día. Obvio: si uno pone myrecaba en google aparezco como en el 4° resultado, y además está el factor Pamela. Pero bueno.. igual no me lo esperaba!! Yo siempre dije: "da lo mismo quién sepa del blog, pero el día en que Matías Recabarren lo vea, me muero". Hoy me morí, así de sencillo. Es que el blog era, hasta hace un par de meses, algo que muy poca gente conocía. Pero como muy sabiamente apuntó Juan Pablo, está en Internet. Ni modo, "alguien te mira" siempre.

En todo caso, me imagino que les brindé un momento de sana distención entre medio de las infinitas copias de tareas de Intro que detectaron (igual prefiero no imaginarme la escena). Encontraron puras cosas bonitas hacia ellos =). Lo único que hago es tirarles flores!! Y bueno, es claro que ahora confirmaron algo que yo imagino ya sospechaban: mi tremenda admiración por la gente de la oficina 19. Ok, si sé que puede parecer un poco obsesivo, pero ahora ya lo saben. ¡Yo cuando grande quiero ser como ustedes! =P

De cualquier forma, no planeo aparecerme por esa oficina durante un buen tiempo...

Sunday, June 8, 2008

Lo que deja un fin de semana de estudio


Es una de esas salas exóticas, como diría mi amada Becerra, onda la N27. La Caro Urzúa nos toma la prueba. Me pasa el enunciado y comienzo a leerlo. No entiendo NADA. ¿Matriz cambio de base? ¿P? ¿T: V->W? ¿Por qué tantos números? Llamo a la Caro, y con la voz tan baja como para que solamente ella escuche, digo: "Porfa dime cómo se hace. No estudié... no cacho.". Me responde que no puede hacer nada por mí, se rie por lo bajo, y se va. ¿Qué hago? ¡No puedo echarme lineal! Nunca he sentido tanta angustia, nunca me he quedado sin entender el enunciado. Ok, hora de medidas desesperadas. Es cosa de decir que voy al baño y echarle una mirada a los apuntes... no puede ser tan complicado. Demás que me topo fuera de la sala con alguien a quien pedirle auxilio. ¡No puedo echarme lineal!

Desperté, y la cabeza me dolía infinito. Mis apuntes del electivo hacían de almohada y el portaminas me pinchaba la mano. Boté el cuaderno, me senté sobre la cama, respiré hondo y agradecí que fuera domingo.

Thursday, June 5, 2008

Historia Corta: "Agárratelo... de una"


La Carlita, además de ser una de mis mejores amigas, es mi partner de estudio... y también mi partner en las catarsis. Cálculo suele ser un excelente gatillador de estos episodios, gracias a "joyitas" del tipo:

"Hágase x igual a coseno hiperbólico de exponencial de arcotangente de secante de logaritmo natural de u a la quinta partido en raíz séptima de u a la quinta más 35"

Bueno, tal vez no tan así... pero igual parecido. La cosa es que cualquier mortal proyecto a Ingeniero se espanta (por decir lo menos) con tan solo ver ejercicios de ese toque. Es comprensible que, en esas circunstancias, con la Carlita colapsemos y que empecemos a sentir que nuestra vida es terriblemente miserable. Mirábamos la integral, intentábamos entender...y no salía por ninguna parte!!. Qué espanto el fin de semestre, que no nos puede ganar, que sí nos está ganando, quétristenuestraexistencia. Y se nos venía todo encima. Veíamos todo negro a esta altura, y para peor, la Carlita tenía un problema con su compañera de Matlab. Decidimos llamar a la Lopy para pedirle auxilio en medio de nuestra nube de negativismo.
-"Lopy, ¿qué hago?"
La Lopy se levanta de la silla, pone sus manos sobre la mesa, y con ímpetu e infinita seguridad en sí misma, responde:
-"Anda, péscalo y agárratelo ... de una"

Nuestras risas inundaron la, a esa hora vacía, sala de estudios del CAi.

Tuesday, June 3, 2008

Historia Corta: La última Tritón


Presenté lo más rápido que pude en Comunicación Oral y No Verbal. No había sido un día malo, de hecho había partido bastante bien, pero era lo que estaba por venir lo que me tenía (y me tiene) triste. Es sentirse tan indefensa, tan inútil, tan incapaz... y todo se vino encima durante mi presentación.

Terminó la clase y me sentí peor: era la hora de enfrentarse a la bola de nieve e intentar frenarla. Sin tener ganas de pelear contra la voz interna ("No comas sin hambre!!!"), fui a la máquina afuera de la sala a comprarme una Negrita para calmar mi ansiedad. Saqué las 2 monedas que tenía en el bolsillo, cien, cincuenta, letra+numero... ruidito de máquina, ruidito de vuelto. Pero no hubo Negrita. No se dignó a dármela, casi como riéndose de todas las esperanzas que había puesto en esa maldita Negrita.

Llegó Cristóbal a mi lado. Nos pusimos a caminar, me preguntó que me pasaba. Le conté sin muchas ganas, maldije nuevamente a la máquina, y nos paramos debajo de la lluvia que empezaba a caer. Me miró y me pasó su paquete de Tritón. Quedaba solo una. -"Cómetela", dijo, con la mano aún estirada y la galleta asomándose tímidamente. Levanté la mirada, abrí los ojos, tomé la galleta y como si en esa palabra se me fuera la vida le dije "gracias".