Y con eso reaparecen los post =D
Espero que hayan tenido unas reponedoras vacaciones y que ya estén listos para empezar otro año. Yo estuve casi todo febrero sin tocar un computador, razón por la cual no los pude poner al día con lo que pasó en el TAV (aunque ya creo que todos lo saben, porque se los conté aunque no me preguntaran): terminé con 6,3 gracias a un impresionante 6,8 en la I2 y un 6,0 en la I3. Considerando el 3,7 de "Ecuaciones 1.0" quedé con un promedio de 5,0 final en el ramo, lo cual me deja más que contenta. Hasta me subió el promedio.
En los últimos días de clases me enteré que a algunos de los que se habían echado Probabilidades y lo estaban haciendo ahora se les ofreció un jugoso trato. Luego de dejarles la nota del semestre como P se les dijo que fueran a clases, sin pagar, y si pasaban con más de 4,0 les ponían un 4,0 semestral y aquí nadie se ha echado el ramo nunca. Debo admitir que en un comienzo, si me lo hubieran ofrecido, hubiera dicho que sí. Bastaba con que me esforzara solo un poquito, lo suficiente para el 4,0, y todos felices para siempre y sin pagar 400 lucas. Sin embargo, pensándolo una segunda vez, me di cuenta que a fin de cuentas no hubiera sido tan buen negocio porque no me hubiera subido el promedio, y probablemente no hubiera aprendido todo lo que aprendí. No sé si las Ecuaciones Diferenciales me servirán en algún minuto de la vida, pero el conocimiento lo tengo y, como dije en el post de abajo, hasta me siento capaz de hacer una ayudantía. En vista que un porcentaje considerable de la escuela de Ingeniería desearía volar el DCC en pedazos, si alguna vez lo hacen me puedo ir a Matemáticas y ayudantear Ecuaciones sin problemas.
En todo caso no me imagino a Gaggero haciendo concesiones como lo hicieron con la gente de Proba. Lo digo porque el segundo día de clases, él mismo se encargó de echar por tierra cualquier esperanza de no pagar el semestre de verano dejando muy en claro que no le iba a convalidar notas a nadie para el primer semestre de este año:Alguien me vino ayer a preguntar si podía venir a clases sin pagar y ponerle las notas en el semestre que viene. La respuesta es no, porque yo no voy a hacer el curso el próximo semestre y no puedo meterme en las evaluaciones de otros profesores.
Igual tiene razón, creo, aunque me dijeron que con buena voluntad podría haberlo hecho de todas formas.
Sería injusto dejar mal parado a Gaggero, a pesar de lo que dije recién. Me di cuenta que, a diferencia de otros profesores que prefieren el garrote a la zanahoria o que se declaran abiertamente malas personas, Gaggero es infinitamente buena onda al corregir y da todas las facilidades del mundo cuando es el único a cargo del curso. Es verdad, es harto desordenado para escribir y siempre llega tarde y termina la clase como 15 minutos después de la hora, pero aún así le entendí todo y me motivó a estudiar. Ecuaciones dejó de ser esa nebulosa inalcanzable que era, y me pareció hasta bonito.
Tanta fue mi fascinación con el curso que me pasó algo que nunca me había pasado en un curso matemático. Llegaba a las ayudantías (Enrique Mercadal muy buen ayudante, a propósito), copiaba el ejercicio y me ponia a hacerlo sin mirar lo que pasaba en la pizarra. Para mi sorpresa, terminaba antes que el ayudante (a veces con el mismo método, a veces con otro distinto) y lo tenía bueno. Dios, qué satisfacción más grande sentir fluir el conocimiento!! Era como mágico, algo digno de ramo computín... pero no, era MAT1532 el gatillador de aquella epifanía mística del saber. Lo entendía y lo disfrutaba, ¿qué mejor?.
Tal vez no 50 como la vez que fui ayudante, pero sí hay ciertas cosas que aprendí siendo alumna TAV:
- Todos estamos de mejor humor, a pesar de que sea enero y haga infinito calor
- Eso no quita que uno se repita mentalmente, todo el día, "yo no debiera estar aquí"
- Gaggero es buena onda!! Aunque transpire infinito y escriba feo y llegue tarde.
- Estudiar todos los días hace una diferencia enorme. Gigante.
- Es demasiado agradable almorzar en la casita y llegar con luz de día.
- Ingeniería Comercial tiene unas salas increíbles, y mucho pasto donde pasar el rato.
- Y tienen una cafeta bakán, también.
- Laplace la lleva con todo.
- Las vacas sin colita son lo más útil de la vida.
- Odio las integrales, pero hay que aprender a convivir con ellas.
Y bueno, obviamente que en un mes de vacaciones se me borraron la mayoría de mis conclusiones brillantes, pero ya captaron la idea.

Ya lo decidí: voy a ser ayudante de Ecuaciones. Qué DCC ni que nada, lo mio es MAT1532.
En Santiago hace calor,
y yo me encuentro estudiando la Ecuación.
Con Gaggero bañado en sudor
Y no tengo tiempo de escribir en el blog.
El único ramo que estuvo peligrando desde el principio era Ecuaciones, por lo que gracias a Dios igual llegué relajada a mis otros exámenes. Menos mal en todo caso, porque el calendario era de pesadilla: lunes Ecuaciones + entrega final Software, miércoles Cálculo, viernes Ondas y lunes Software.
Lo único que me tenía verdaderamente preocupada era Ecuaciones, por lo que me dediqué en un 95% a preparar solamente ese examen y el 5% restante se dividió entre lo demás. Concretamente, eso significó que toda la semana previa y ese fin de semana estudié Ecuaciones, mientras que para Cálculo y Ondas estudié el día antes (a Software le dediqué todo un fin de semana, obvio). Fue extremo, lo admito, pero la situación lo ameritaba.
Pero no tenía tiempo para pelear con mi conciencia, así que me tiré a la vida. Tomé el Edwards y Penney y fui capítulo por capítulo haciendo ejercicios. A medida que avanzaba todo se iba haciendo más claro, y sentía que estaba entendiendo un poco más. Cuando ya no entraban más transformadas de Laplace en mi cabeza, me ponía a codificar un poco (claramente no podía dejar de lado Software). Con tal preparación, estaba segura de que me iría decente. Necesitaba un 5,6, el cual tenía más que claro que no me sacaría, pero esperaba un 4 como para salvar la dignidad.
Partió aquella semana del mal. Dí mi examen y sentí que tan mal no me podía haber ido, después de todo había estudiado como nunca. Tanto así, que dejé de responder los mails de mis Avanzaditos para no tener mayores distracciones.
Ese día en la tarde fue nuestra primera Programatón con la Ingrid. Qué manera de dar jugo!!! Las programatones originales, esas con René y Ovalle, también eran ocasiones de catarsis. Pero las con la Ingrid se llevan el premio: lloré de la risa las dos veces que nos juntamos. Y fuimos productivas!!
Al día siguiente a eso de las 9.30 ya estaba en la Universidad, con mucho sueño producto de la entrega de la noche anterior, lista para estudiar Cálculo. Afortunadamente el examen era a las 3 de la tarde del día siguiente, así que tenía harto tiempo aún. Esta vez no tenía a la Carlita, ni a René, ni a Alfonsito, ni a Marquito para apoyarme porque todos se habían eximido, y no me quedó más que enfrentarme a Green, Scharwtz y todos sus amigos yo sola. Como no nos habíamos llevado bien desde el principio no fue una tarea fácil, y es claro que en un día de estudio no iba a entender todo mágicamente. Pero como había que luchar hasta el final, junté un montón de exámenes y las ayudantías de Tiznado y me puse a resolver problemas como si la vida se me fuera en ello, mientras la Limón estudiaba Electro a mi lado.
El día transcurrió sin muchas novedades. Almorzamos con Javierito Acosta hasta como las 3, y de ahí seguimos estudiando non-stop hasta que nos echaron.
Esa misma tarde me enteré de mi nota de la I3 de Ondas, que si bien era buena no era suficiente para eximirme. Era momento de que esas somnolientas horas de clases con Griselda dieran fruto. Si me había visto yendo a casi todas sus clases, siempre participando, y considerando que éramos 5 en la sala ¿cómo no iba a haber alguna consideración para mí?
Al día siguiente fui a la facultad de Física. El plan era sencillo: ir a la oficina con la excusa de pedir la pauta de la I3 y que "se me escapara" que no me estaba eximiendo. Al igual que Matías, Griselda es de la política de puertas abiertas por lo que fue mucho más fácil de lo que pensaba. Nos saludamos, me hizo tomar asiento y le pregunté por la pauta. Mientras me imprimía una copia noté que usaba Linux, lo cual me alegró de sobremanera =P y de paso nos daba un tema de conversación. Cuando terminamos de hablar de Tux y la vida le pregunté por el examen:
- "Si, va a estar facilito. ¿Pero vos no te eximes?"
- "Pucha Profe, no.."
Y me dijo que estudiara, que me iba a ir bien, y que cualquier duda le fuera a preguntar.
Bueno, el jueves tendría que estudiar para Ondas...
Pero tenía el examen de Cálculo en pocas horas así que no tenía tiempo que perder. Empecé a meter a presión algunos ejercicios que no entendía y la Limón trataba de ayudarme con lo poco que recordaba. Me tocó ver en varios examenes que necesitaban sacar la normal de unas superficies para poder calcular los flujos, pero ni ella ni yo sabíamos cómo se hacía. Por "simple inspección", aka mirando todos los ejercicios que encontramos y tratando de adivinar, llegamos a una forma posible de calcular la normal. A la hora de almuerzo le contamos nuestra teoría todas emocionadas a Javierito, quien mirándonos como quien mira a niñas de prekinder, nos explicó por qué nuestra idea estaba correcta y nos indicó que se sustentaba en algo bastante simple que pasamos por alto. Después de agradecerle y de prometerle que me acordaría de él cuando saliera esa pregunta en el examen, me fui a repasar el último rato.
A las 3, y no antes, me despedí de la Limón y bajé de la Sala de Estudios a la A1. Había harta más gente de la que yo pensaba en la sala, entre ellos muchos a quienes no habia visto nunca en clases. Me senté frente a la Feña Mora y comenzamos.
Continuará..
Nunca, hasta ayer, había estado realmente colapsada. Es que claro, "colapsar" es un decir para cuando tienes mucho que hacer y sientes que no podrás abarcarlo todo, pero lo que me ha pasado en estos dos últimos días es lo que se conoce legalmente como colapso: así del estilo que se te cruzan los cables...
Todo partió el lunes inocentemente. Cada vez que quería decir "Ondas" decía "Ecuaciones", y viceversa. No le di mucha importancia en ese momento, y se lo atribuí a que la materia era muy parecida y había tenido prueba de ambas. Pero lo que pasó el miércoles...
Rara vez suelto mi tarro. Lo llevo a todas partes, y excepto cuando estoy durmiendo o no tengo internet, esta prendido y junto a mí. Los lunes y los miércoles tengo Ondas en la mañana y luego Cálculo y Ecuaciones, éstas dos últimas en la A5. Aprovechando que de las 10 hasta las 12.50 no me tengo que mover de mi puesto, saco mi computador y me pongo a producir entre los dos módulos.
El miércoles pasado seguí esa misma rutina de siempre. Llegué a la A5 y mientras esperaba a Arenas, me puse a revisar mi mail y contestar dudas. Cuando comenzó la clase, lo guardé bajo mi puesto y saqué mi carpeta.
Pasó la hora, llegó Gaggero. Foooome Ecuaciones, estaba muerta de sueño y hambre. 12.50, Gaggero dio por terminada la clase y yo feliz de la vida agarré mi carpeta y mi mochila y me fui a almorzar rápidamente.
Nos instalamos en las mesitas de afuera de la cafeta con la Conti y la Carlita, y comimos y conversamos. A la 1.30 las niñas se fueron, y yo me dirigí a la sala de estudios para comenzar a corregir entregas de Avanzada. Me instalé en una mesita con enchufe, abrí mi mochila... Y MI GUAGUA NO ESTABA!!
El mundo me dio vueltas. De verdad pensé que era un mal sueño. Corrí al auto, miré hasta debajo de la rueda de repuesto, y no encontraba mi computador. Me desesperé y me angustié. Fui lo más rápido que pude a la A5 y busqué debajo de todos los bancos. Nada.
Me encontré con Javierito Acosta, quien al ver mi cara de muerte ofreció ayudarme a buscar a mi bebé. Apenas le conté lo que había pasado se fue a buscar de nuevo a la A5, mientras yo iba al CAi a dar aviso. Allí me comunicaron con los guardias, a quienes debí dar telefónicamente una descripción de mi computador:
- Un HP negro.. tiene una estrella calipso colgando de la funda, un ventilador USB y una batería de 24 celdas.
Fui a la B11, en medio de la ayudantía de Ondas, a buscar a la Carlita para contarle lo que había pasado. Se unió a mi búsqueda y junto con Javierito fueron a preguntarle a las tías que hacen el aseo en las salas si habían visto a mi hermoso tarro mientras yo daba vueltas intentando mantenerme tranquila.
¿Qué iba a hacer sin mi computador? Es verdad, gran parte de mi información la tenía respaldada así que por ese lado no sería mucha la pérdida. Pero ¿cómo iba a corregir lo que me quedaba?, ¿con qué iba a trabajar? Sentía el equivalente a que me hubieran sacado un brazo y una pierna. Horrible.
La Carlita me acompaño a Matemáticas, a ver si podíamos encontrar a Gaggero. El señor que está cuando no está la secretaria de la Facultad nos dijo que Gaggero andaba almorzando. Le conté todo mi drama, y me dijo que volviera más tarde a ver si pillaba al profesor.
Ya eran las 14.20, hora en que debía irme a recorrección presencial de Software so pena de 0,5 décimas menos. Nos fuimos con la Ingrid al DCC, pero Conca (Sebastián, nuestro ayudante), dejó que me fuera a bucar mi computador al ver lo afectada que estaba.
De regreso en el patio de Ingeniería me encontré con la Limón, con quien seguimos la búsqueda. Le pedí que me acompañara nuevamente a Matemáticas, a ver si esta vez encontrábamos a Gaggero. Nos recibió nuevamente ese señor, y me dijo que había hablado con el profe pero que (obviamente) no tenía idea de nada.
-"Pucha, espero que algún compañero buena onda lo haya tomado..."
-"Señorita, en este mundo uno nunca sabe la clase de gente con la que se topa"
-"..." Snif.
-"¿Y le preguntó a Don Carlos?!
-"?!"
-"Un señor que pasa arreglando los datas y poniendo los micrófonos"
Claaaaaro!!! La única persona que pasa después de nosotros, pero antes que las tías del aseo, es ese señor. Sentí una pequeña luz de esperanza, por primera vez en toda esa maldita hora y media. A pesar de que tenía deportivo, la Limón fue conmigo al lado de la A8, en busca de "El Señor de los Micrófonos".
Como eran cerca de las 3, lo encontramos justo antes de que se fuera a prender datas. Lo miré y, con mi cara más inocente, puse todas mis esperanzas en las palabras que a continuación salieron de mi boca:
-"Usted.. ¿ha visto mi computador?"
-"¿Por qué anda dejando su notebook botado?"
-"Es.. es... ¿uno con una estrella calipso en la funda?"
Entró a su oficina, se acercó a un estante, estiró sus brazos... y vi mi estrella calipso asomarse. Me volvió el alma al cuerpo!!! Estaba tan aliviada, y feliz, y agradecida de que aún exista gente buena en este mundo. Me quedé corta de palabras.
Nos despedimos, yo para qué más contenta, y agradecí a la Limón por su compañía en este rato tan rancio. Ella se fue a su deportivo, y yo a Software. En el camino le conté a todo el mundo del milagro ocurrido (y más de uno me dijo que me fuera a comprar un Kino) y le agradecí también a la Carlita y Javier por su apoyo.
Entré a la E16 con una sonrisa enorme en la cara. La Ingrid me miró perpleja de la pura sorpresa, y Matías Recabarren se rió. Ahí fui yo la perpleja: -"¿¡Por qué se está riendo él?!" - le dije a la Ingrid, apuntando a Matías, a lo que el aludido respondió -"Es que escuché toda la conversación". ¬¬
Con este episodio, pensé, acabo de purgar todos mis pecados. Pero el destino me tenía preparada otra sorpresita por el estilo...
Continuará...
A pesar de partir las clases a las 8.30 de la mañana y tener prácticamente de corrido hasta las 16.20, estaba contenta con el inicio de las clases. Después de un mes de vacaciones y en vista de las cosas entretenidas que me suelen pasar en la Universidad, tenía ganas de volver.
La primera de las 4 cátedras del día era Ondas y Calor, en la B11. Llegué a las 8.25 a la sala y ya había harta gente. Me senté junto a la primera cara conocida que vi, saludé a mis alrededores y esperé que la profe Griselda García comenzara.
Abrí mi carpeta, saqué un par de hojas y mis lápices. Estaba con toda mi atención puesta en Griselda que iba a partir cuando mis ojos se detuvieron en su computador: era un Asus Eee-Pc!!! Blanquito y con linux, yo alucinaba. Miraba los íconos y trataba de adivinar si usaba alguna distro en particular Mi atención volvió a centrarse en la profe cuando me di cuenta de su particular forma de pronunciar "sencisho" y "ashudantes". Griseldita es uruguaya, así que me entretuve escuchando su acento durante toda la clase. Y mirando el Eee-Pc, obvio.
Como a las 9.30 se acabó Ondas y partí a Cálculo III. Afortunadamente este semestre me toca en la A5 y no en la N maldita, por lo que no tengo que correr para alcanzar a llegar. Nos fuimos caminando con toda la calma del mundo junto a la Carlita y la Sofi, haciendo hora afuera de la sala hasta las 10.
Logramos sentarnos en la primera fila, justo al medio, junto a Marquito y la Conti. Arenas extrañamente llegó 10 minutos tarde, pero partió con la misma labia habitual. Fue un reencuentro con todas sus muletillas y sus miradas sostenidas (sobre todo si uno se sienta adelante, te mira fijamente.. y uno tiene que asentir). El programa se veía bien.. mmm.. interesante. Integrales múltiples, superficies en IR^n.. igual choro, pero no sé, es Cálculo (y mi relación con los Cálculos nunca ha sido de amistad). Arenas, en todo caso, estaba chocho ("porque a todo el mundo le encanta integrar!!"). Hizo correr las hojitas de inscripción al maple y partimos con "Función escalar de variable vectorial". Dibujamos unas cosas bien exóticas, un paraboloide elíptico, un paraboloide circular y un paraboloide hiperbólico; que a Arenas claramente le salen hermosas, mientras que yo que uso hojas sin lineas tengo que luchar para que quede piola.
A las 11.20 ni me tuve que mover de mi asiento. Ecuaciones Diferenciales también era en la A5, lo que me permitió conservar mi maravilloso puesto mientras esperaba a Gaggero. Llegó caminando rápido, dejó sus cosas, tomó tizas de 3 colores distintos, y empezó... y nadie lo pudo detener. Fue dificil cambiar el switch desde los dictados de Arenas a la ametralladora lingüistica de Gaggero, aunque yo creo que me costó porque todavía no suelto bien la mano. En todo caso me gustó harto esto de poder modelar usando ecuaciones, y me viene gustando desde que lo vimos (sospechosamente) con Arenas el semestre pasado, aunque lo noté medio mecánico. El tiempo lo dirá.
Almorcé con las niñas del colegio y tuve ventana hasta las 3, hora en que tenia el curso que más había estado esperando: Ingeniería de Software. Llegué a la E16, que estaba llena, y me encontré con mucha gente. No esperaba estar con tantos conocidos. Me senté junto a René Martín, Ovalle, Nicolás y Pascal y no habia terminado de saludarlos cuando apareció Matías con los programas del curso. Los repartió rápidamente, proyectó la diapositiva y se presentó (eché de menos la explicación de la y que nos dio en Avanzada, pero bueno...).
La primera mitad de la clase fue revisar los contenidos y el objetivo del curso:Desarrollar requisitos claros, concisos y suficientemente formales para el desarrollo de un nuevo producto de software (sistema), basados en las verdaderas necesidades de los usuarios y otros interesados.
Es decir, vamos a desarrollar software para resolver algún problema que pueda tener nuestro cliente. Es que como dijo Matías, para los que hemos estado en Intro y Avanzada estos últimos años, él sido nuestro cliente (a través de los enunciados de tareas y entregas), pero ahora vamos a trabajar con personas del Mundo Real®.
Estaba yo de lo mejor imaginándome el proceso de desarrollo de software (algo había estado leyendo en las vacaciones), cuando empezamos a hablar de la Política de Integridad Académica, que es un reglamento extra del DCC sobre las copias y otros actos deshonestos: - Pueden usar código de internet, siempre y cuando indiquen de dónde lo sacaron. Hay muchas páginas con código, y muchos blogs... blogs con código, no de historias de gente.
Al tiro sentí lo roja que me pusé y me hundí en la silla. Ovalle y Rene Martín no paraban de reírse, mientras que la Ingridcita trataba de darme apoyo moral. Yo solo me preocupaba de tener los ojos clavados en el piso y de aplacar los recuerdos.
Cuando se me apagaron las mejillas pude seguir escuchando la introducción de Matías. Nos enteramos que aunque el libro de cursos diga lo contrario, Ingeniería de Software sí va a tener ayudantía.. y en el maravilloso horario Vi:5 (viernes a las 3). Lo choro es que son como ayudantías interactivas ("role-playing"), y vamos a "actuar" situaciones con clientes y cosas así. Eso lo encuentro demasiado bakán, y yo no me atreví a decirlo porque todo el mundo estaba en contra, pero me agrada la idea de estas ayudantías.
Al rato entramos en materia propiamente tal, con el modelo cascada y el iterativo incremental. Me pasaron dos cosas con eso: en primer lugar, fue muy rico constatar que mi estudio de las vacaciones sirvió de algo (sí.. adelanté materia durante estos días..); pero lo más brígido fue con el TPD, porque todo lo que hicimos con Juanfi en la práctica ahora lo estoy viendo teóricamente. Aprendizaje++, de verdad si tienen la oportunidad de meterse en algun proyecto, háganlo.
Ese fue mi primer día. Llegué cansada a mi casa, pero contenta. Se viene un semestre bien interesante, con proyecto, mi último Cálculo y quién sabe cuántas otras cosas. De agosto a noviembre... ya partimos.