Por primera vez en mi vida, tuve que faltar a un primer día de clases. Bueno, sabía desde el sábado que no iba a poder ir en verdad, por lo que no tuve ningún tipo de ansiedad bizarra como en otras ocasiones en que hasta he soñado con el regreso a clases.
El viernes me pilló una gripe muy muy fuerte, que me tuvo en cama hasta hoy. No pude ir al colegio a realizar el último testing y me perdí mi primera clase de IA (o segunda, si contamos que alcancé a ir el año pasado antes de que me rechazaran la solicitud de excepción). En cambio, me quedé tosiendo y adolorida en mi cama hasta el mediodía; y después me levanté para ir al médico y casi muero. Literalmente, porque con lo débil que estaba y por lo poco que había comido estuve a un poquitín de desmayarme. Empecé a ver puntitos, después borroso, y después me fui a negro. Estaba consciente pero totalmente ciega, y gracias a Dios una señora muy amable me ayudó a sentarme y recuperarme. Fue aterrador no poder ver durante esos 10 segundos.
Pero bueno, no todo fue tan malo... tengo una nueva pestaña en el siding!
Así que sintiéndome "totalmente postgrado", mañana les contaré como me va con mis 3 electivos de Educación.




