Me apena mucho, pero no podré acompañarlos durante el próximo semestre.
Ustedes saben como amo este curso y cuanto me gusta hacer ayudantías, pero la verdad mi semestre recién pasado fue bastante desastrozo, en parte porque le dediqué más tiempo a esto que a mis estudios. Me terminé echando Ecuaciones súper poco dignamente y el TAV me espera...
Yo creo que se imaginan más o menos lo triste que me pone no ser tutora, pero espero que nos estemos viendo el segundo semestre del 2009 (los segundos semestres son de transportistas, y me encantan las causas perdidas).
Saludos y mucho éxito. El curso está mejor cada semestre!!
Andrea.
Jamás pense que lo diría, pero tuve que rechazar la ayudantía de Avanzada del próximo semestre. Me la ofrecieron en bandeja.. y dije que no. Estoy super triste por mi decisión, y aunque sé que es lo correcto no me tiene contenta. Y sí, voy a ser tía de los mateniños de nuevo, pero no se compara ni por si acaso a Avanzada. Voy a contarles la historia desde el principio.
El semestre recién pasado tomé 55 créditos: Cálculo III, Ecuaciones, Ondas, Software, el trabajo de investigación y Judo; y solamente aprobé 35. El TPD ni lo toqué y Ecuaciones nunca estudié mucho, porque por primera vez en mi vida el tiempo se convirtió en un bien escaso para mí. No, bueno, eso último es mentira: la verdad es que me desorganicé como nunca antes.
Las 3 ies y el examen de Ecuaciones me calzaron con entregas de Software, y claramente en la disyuntiva de programar o hacer ejercicios me quedaba con lo primero. Los ratos libres que tenía los martes y los jueves los dedicaba a Avanzada, ya fuera a tener reuniones con mis grupos o con los de Cristián o a corregir proyectos o pruebas. En términos de tiempo, la ayudantía era equivalente a tener un curso más... y en términos de cuánto me motivaba, era lejos mi actividad favorita (sólo comparable a Judo)
Con Avanzada yo fui feliz. Sí, de repente me sentía un poco sobrepasada cuando tenía que corregir y estudiar para mis cosas a la vez, pero era soportable. Me encantaba la interacción con los grupos, eso de estar presente y acompañarlos. Motivarlos, decirles que son capaces de hacer cosas grandes (y lo son!!) y guiarlos cuando están perdidos. La parte que más me gustaba era lo de ayudarles con el diseño, porque ese era también un desafío para mí: ¿cómo guiarlos en las mejores prácticas que yo conocía, sin decírselos directamente? Era aplicar Software sutilmente, o más bien, que ellos lograran darse cuenta de la importancia de una buena modelación y que se les ocurrieran las soluciones adecudas. Cada vez que los escuchaba hablar de "separación de responsabilidades" sentía que estaba cumpliendo con mi misión.
Aprendí un montón siendo tutora. Por las características de Avanzada siento que durante el semestre tuve un curso rápido en psicología y manejo de grupos, pero además aprendí todo lo de controles personalizados y threads que no había aprendido cuando fui alumna. Además me tocó trabajar con un grupo humano increíble y de todos ellos aprendí algo, desde la súper-ejecutividad y eficiencia TI de Hans y Javier hasta las lecciones de los "una estrella".
No fue fácil mandar mandar el mail que les mostré al principio, como se podrán imaginar, pero era una decisión que había tomado hace ya como un mes. Conversando con mis papás y mis amigos, llegué a la conclusión que era lo más adecuado en vista de los resultados obtenidos este semestre. Eso sí, mi plan era simplemente no postular... no tener que rechazar la invitación a seguir siendo parte del equipo. De hecho, ya tenía pensado lo que quería decirle a Matías la próxima vez que lo viera:
-"Matías, ya llevamos un año juntos, pero necesito un tiempo para mí. No eres tú, soy yo..."
Díganme que no era notable!! Pero bueno, la cosa no fue así y todos mis planes se derrumbaron con el mail que me llegó hace dos días preguntándome se seguíamos juntos. Tuve que apurar una respuesta que no quería dar (de hecho estuve todo el día mirando el mail mientras juntaba fuerzas para responder). Mis papás me dieron el impulso que necesitaba ("O dices que no, o no te pagamos el TAV") y respondí con lo que ya vieron.
Había sellado el asunto y trataba de no pensar demasiado en eso, cuando me llegó otro mail de Matías que ahora sí hizo que las lágrimas me saltaran:
Vaya, me sorprende tu correo Andrea, la verdad es que contábamos contigo. Pero no te preocupes, es entendible y mientras estemos haciendo el curso las puertas estarán abiertas para tí.
De todas formas, si te arrepientes avísanos con anticipación
Pucha, de verdad que quiero arrepentirme!! ¿Por qué lo hacen tan dificil? Sobre todo la parte del "contábamos contigo". Yo también quiero seguir trabajando con ustedes porque creo que aún tengo mucho que aportar al curso... pero no se puede no más =(.
En todo caso, asumí como desafío personal que el primer semestre del 2009 me vaya increíble. Así tiene que ser, porque de otra forma el sacrificio que estoy haciendo no valdría la pena. Espero poder estabilizarme y volver a encontrar el equilibrio, y nuevamente entregarme por entero a la ayudantía pero esta vez sin cometer los mismos errores. Snif...
Como me suele pasar, a primera vista encontré chino el enunciado (y además me pareció hecho en Word, lo cual me molestó un poco). Después, leyendo con más calma, me di cuenta que el primer ejercicio había aparecido en la I3 y que el segundo era de una I2 pasada que habíamos hecho con la Carlita. Empecé a desarrollar el examen con más calma, aunque igual me desesperaba con las integrales exóticas que me salían. En un momento colapsé y me puse a calcular la nota que necesitaba. En una esquina del enunciado promedié mis notas y jugué con mi posible desempeño en el examen. Las matemáticas por primera vez estaba a mi favor: bastaba con sacarme un 7 en alguna de las preguntas repetidas, y pasaba. Con eso en mente, cualquier integral fea parecía exp(x) =P.
Salí del examen contenta, pensando en que efectivamente tendría un 7 en la primera. Aún así esa noche no dormí bien, y me desperté a las 5 de la mañana de un salto:
-"Noooo...!! Decía girar con respecto a X, no Y!!!!"
Me cayó como un balde de agua fría aquel descubrimiento. Me había echado una de las preguntas no repetidas!! Sólo cuando me levanté, y calculadora en mano confirmé que aún con un 1 en esa pregunta pasaba, pude volver a dormir.
A la mañana siguiente repetí mi vista a Griselda, esta vez para preguntarle por un ejercicio que no entedía. Si bien no me eximió, sirvió haber ido a esas clases: mientras yo buscaba lo que quería preguntarle, nos detuvimos en una ayudantía de óptica, en un ejercicio con muchos espejos que era "muy parecido al del examen, asi que hacelo y entendelo bien".
Alfonsito se unió a mi estudio, lo cual hizo que aumentara al tiro mi productividad. Es que no hay caso, en el colegio no podía estudiar en grupo, y ahora no me resulta cuando estudio sola. Hicimos muchas ayudantías y rehicimos nuestras propias ies, mientras intentábamos entender las infinitas fórmulas para lentes cóncavos y convexos, resortes, Doppler, interferencia, ondas en cuerdas...
El viernes del examen la Lopy vino a estudiar con nosotros. Trajo con ella un montón de material, por lo que nos entretuvimos bastante en eso. Esta vez el almuerzo se extendió mucho más allá de la hora presupuestado, por lo que cuando nos sentamos a estudiar el último rato, fue definitivamente inútil. Aún nos quedaba por aprendernos la fórmula de resortes, y quedaba una hora para el examen. En vista de eso, con la Lopy decidimos botar esa pregunta y escribir una estrofa de La Macarena como respuesta. Como era movimiento oscilatorio, igual aplicaba xD.
Puntualmente a las 3 ya estábamos afuera de la A2 esperando a Griselda. Comenzamos como a las 3.15, y la verdad es que el examen era sacable. Tal como me habia dicho, había una pregunta de lentes muy parecida a la de la ayudantía y otra de un ciclo termodinámico sobre la cual Griselda dio un muy sutil hint durante la prueba. También estaba la de los resortes, infaltable, por lo que hice lo único que sabía: escribí lo que había aprendido en Ecuaciones sobre resortes y casi pongo "Dale a tu cuerpo alegría, Macarena", pero como no había dejado en blanco la pregunta no tenía gracia si lo hacía.
Al salir del examen retomé mi labor de tutora de Avanzada y me fui a contestar preguntas de un grupo. La verdad, esa tarde fue como volver a respirar y sentir que, gracias a Dios, hay cosas más allá de los exámenes.
Pasaron varios días antes de saber los resultados, y lo pasé muy bien en la espera.
El lunes tenía el examen de Software. Aunque sentía que había estudiado y que era mi ramo, igual estaba nerviosa. De hecho cuando vi a Juanfi caminando por el patio con los enunciados en la mano, no pude evitar desear que le cayera un rayo en ese instante.
Siempre los exámenes de Matías tienen algo que los hace diferentes. En este caso tenía una parte grupal que debíamos entregar a la 1, lo cual hacía que la duración del examen fuera de 4 horas. Agradable!! Pero eso no fue todo. Estábamos de lo mejor haciendo el examen, más o menos como a las 9.30, cuando el niño sentado delante mío empezó a quejarse. Al principio era muy suave, acompañado de un ligero balanceo en la silla. Claramente mi querido Juanfi fue a ver qué le pasaba a este sujeto, y al verlo se lo llevó hacia adelante. El niño se sentó en el escalón que eleva la mesa del profesor y se tiró de espalda al suelo. Los quejidos ya no eran tan suaves. El resto de los presentes nos mirábamos confundidos, pero no podíamos más que continuar. Cuando ya el dolor del niño enfermo lo hacía gritar, se lo llevaron al patio que sale hacia el estacionamiento de profesores. Aunque estaba lejos de nosotros, no podíamos evitar escuchar los "AHHHHHHHH...!!!". Entonces, e igual como en las escenas de las películas cuando alguien pregunta "¿hay un doctor en la sala?", se levantó Dr Fukuda a cumplir con el juramento Hipocrático. A esta altura, hasta a mí me dolían los gritos del pobre niño.
A las 11.30 nos fuimos a hacer la parte grupal. Antes de comenzar, Francisco nos puso al tanto de la situación del pobre que gritaba. Al parecer tenía cálculos producto de unas papas crudas que había comido, y el papá le había dado unas gotas para que fuera a dar su examen pero se le había pasado el efecto.
Luego de informarnos, comenzamos a hacer las estimaciones para nuestro Software usando COCOMO II. La primera hora lo hicimos super seriamente, pero luego nos aburrimos:
-"¿Volatilidad de la plataforma? Uuuhhhmm... valor... nominal.. porque... uhmmm.. sí. Ingrid, inventa algo para justificar"
Al final llegamos a la estimación de que necesitaríamos como 4 años/hombre para terminar nuestro programa. En vista de que hubo grupos que, en teoría, iban a necesitar 10 mil años, no estabamos tan mal y me fui tranquila para mi casa.
En la tarde apareció el aviso de rigor en la página de Ecuaciones, invitándome a hacer F5 durante toda la tarde. Al día siguiente, a la hora de almuerzo, estaba mi nota.
Sabía que no me había sacado el 5,6 pero de verdad esperaba más que un 3,1 (aunque, debo decirlo, casi que me subía el promedio esa nota). Igual iba a ir a buscar mi examen el miércoles, aunque fuera para llevarme el fail de recuerdo. Eso sí, no me podía sacar de la cabeza que yo había dado esa prueba pensando que sabía un poco más, y aún así mis resultados habían sido deplorables. ¿Es que no había aprendido nada durante todo el semestre? Al parecer, no, y por lo tanto el TAV apareció como una alternativa muy tentadora. Eso sí, mis últimos dos pagos por la ayudantía de Avanzada se irán a pagar ese semestre extra.
Si las notas de Ecuaciones habían estado el miércoles, las de Cálculo debían de estar el viernes. No podía estar completamente segura eso sí, porque ya había pasado una semana desde el examen y ni siquiera estaba publicada la pauta. Yo no era la única desesperada, y el foro rápidamente se llenó de gente preguntando. Bueno, "preguntando" es un decir: destaco este y este topic (el último sencillamente notable, apareció pocas horas después de haber dado el examen), para que vean al estado al que habíamos llegado. En esa misma línea, destaco esto del foro de Ecuaciones (hay demasiado material en los foros, un mundo de entretención xD)
Volviendo a lo nuestro, las notas no aparecían. Estaban las de las otras secciones, pero la mía no. Me empecé a desesperar un poquito, pero decidí irme a dormir.
El sábado me desperté a las 8.30 sólo para revisar si estaba mi nota, pero claramente aún no teníamos ni nota ni explicación. Después de desayunar decidí dejar de mirar la página, e intentar relajarme un poco. Como a las 7 de la tarde, llegó un mail de mi ayudante:
Hola: Pucha disculpenme, en serio lo siento. La verdad me equivoqué ya que pensé que avisarían de matemática cuando las pruebas estuvieran listas para que yo las pasara a planilla. De hecho, yo terminé de corregir todas las secciones el Lunes pasado y las dejé en matemática a espera de que los demás las terminaran. Yo sé que esto no sirve de nada ahora. Sólo les reitero mis disculpas.
Llamé a matemática en cuanto me enteré pero no había forma de que me pasaran las pruebas. El martes en la mañana publicaré las notas para que vean si deben venir a la U y no pierdan su viaje.
O sea, tendría que pasar el fin de semana largo sin saber cómo me había ido.
Continuará...
El único ramo que estuvo peligrando desde el principio era Ecuaciones, por lo que gracias a Dios igual llegué relajada a mis otros exámenes. Menos mal en todo caso, porque el calendario era de pesadilla: lunes Ecuaciones + entrega final Software, miércoles Cálculo, viernes Ondas y lunes Software.
Lo único que me tenía verdaderamente preocupada era Ecuaciones, por lo que me dediqué en un 95% a preparar solamente ese examen y el 5% restante se dividió entre lo demás. Concretamente, eso significó que toda la semana previa y ese fin de semana estudié Ecuaciones, mientras que para Cálculo y Ondas estudié el día antes (a Software le dediqué todo un fin de semana, obvio). Fue extremo, lo admito, pero la situación lo ameritaba.
Pero no tenía tiempo para pelear con mi conciencia, así que me tiré a la vida. Tomé el Edwards y Penney y fui capítulo por capítulo haciendo ejercicios. A medida que avanzaba todo se iba haciendo más claro, y sentía que estaba entendiendo un poco más. Cuando ya no entraban más transformadas de Laplace en mi cabeza, me ponía a codificar un poco (claramente no podía dejar de lado Software). Con tal preparación, estaba segura de que me iría decente. Necesitaba un 5,6, el cual tenía más que claro que no me sacaría, pero esperaba un 4 como para salvar la dignidad.
Partió aquella semana del mal. Dí mi examen y sentí que tan mal no me podía haber ido, después de todo había estudiado como nunca. Tanto así, que dejé de responder los mails de mis Avanzaditos para no tener mayores distracciones.
Ese día en la tarde fue nuestra primera Programatón con la Ingrid. Qué manera de dar jugo!!! Las programatones originales, esas con René y Ovalle, también eran ocasiones de catarsis. Pero las con la Ingrid se llevan el premio: lloré de la risa las dos veces que nos juntamos. Y fuimos productivas!!
Al día siguiente a eso de las 9.30 ya estaba en la Universidad, con mucho sueño producto de la entrega de la noche anterior, lista para estudiar Cálculo. Afortunadamente el examen era a las 3 de la tarde del día siguiente, así que tenía harto tiempo aún. Esta vez no tenía a la Carlita, ni a René, ni a Alfonsito, ni a Marquito para apoyarme porque todos se habían eximido, y no me quedó más que enfrentarme a Green, Scharwtz y todos sus amigos yo sola. Como no nos habíamos llevado bien desde el principio no fue una tarea fácil, y es claro que en un día de estudio no iba a entender todo mágicamente. Pero como había que luchar hasta el final, junté un montón de exámenes y las ayudantías de Tiznado y me puse a resolver problemas como si la vida se me fuera en ello, mientras la Limón estudiaba Electro a mi lado.
El día transcurrió sin muchas novedades. Almorzamos con Javierito Acosta hasta como las 3, y de ahí seguimos estudiando non-stop hasta que nos echaron.
Esa misma tarde me enteré de mi nota de la I3 de Ondas, que si bien era buena no era suficiente para eximirme. Era momento de que esas somnolientas horas de clases con Griselda dieran fruto. Si me había visto yendo a casi todas sus clases, siempre participando, y considerando que éramos 5 en la sala ¿cómo no iba a haber alguna consideración para mí?
Al día siguiente fui a la facultad de Física. El plan era sencillo: ir a la oficina con la excusa de pedir la pauta de la I3 y que "se me escapara" que no me estaba eximiendo. Al igual que Matías, Griselda es de la política de puertas abiertas por lo que fue mucho más fácil de lo que pensaba. Nos saludamos, me hizo tomar asiento y le pregunté por la pauta. Mientras me imprimía una copia noté que usaba Linux, lo cual me alegró de sobremanera =P y de paso nos daba un tema de conversación. Cuando terminamos de hablar de Tux y la vida le pregunté por el examen:
- "Si, va a estar facilito. ¿Pero vos no te eximes?"
- "Pucha Profe, no.."
Y me dijo que estudiara, que me iba a ir bien, y que cualquier duda le fuera a preguntar.
Bueno, el jueves tendría que estudiar para Ondas...
Pero tenía el examen de Cálculo en pocas horas así que no tenía tiempo que perder. Empecé a meter a presión algunos ejercicios que no entendía y la Limón trataba de ayudarme con lo poco que recordaba. Me tocó ver en varios examenes que necesitaban sacar la normal de unas superficies para poder calcular los flujos, pero ni ella ni yo sabíamos cómo se hacía. Por "simple inspección", aka mirando todos los ejercicios que encontramos y tratando de adivinar, llegamos a una forma posible de calcular la normal. A la hora de almuerzo le contamos nuestra teoría todas emocionadas a Javierito, quien mirándonos como quien mira a niñas de prekinder, nos explicó por qué nuestra idea estaba correcta y nos indicó que se sustentaba en algo bastante simple que pasamos por alto. Después de agradecerle y de prometerle que me acordaría de él cuando saliera esa pregunta en el examen, me fui a repasar el último rato.
A las 3, y no antes, me despedí de la Limón y bajé de la Sala de Estudios a la A1. Había harta más gente de la que yo pensaba en la sala, entre ellos muchos a quienes no habia visto nunca en clases. Me senté frente a la Feña Mora y comenzamos.
Continuará..
Siendo muy sincera, debo decir que me encariñé particularmente con dos grupos que ni siquiera eran míos. Obviamente que a los demás también los amé++, al punto de dedicarme más a ellos que a mis propios cursos tal como vaticinaron hace algún tiempo. ¡Es que me hace tanto más feliz ser ayudante que cualquier otra cosa (sobre todo que estudiar Ecuaciones)! En fin, ese será tema en otro post.
Voy a partir con mi grupo estrella. Yo los bauticé así desde la primera entrega, al ver lo motivados que estaban y la calidad superior de su trabajo. Recuerdo que me hablaron del patrón memento incluso antes que yo supiera de su existencia, lo cual claramente me indicó que debía prestar atención a aquel grupo.
No me equivoqué con ellos. ¡Eran bakanes! Como era primera vez que hacían el curso (todos menos uno son de mi generación) no tenian los prejuicios que traen aquellos que se repiten el plato, y tenían muchas ganas de hacer algo bueno. ¿Qué mejor?
Del otro lado estaba el grupo de los transportistas. Eran 5 niños de cuarto año, que desde el primer momento me dejaron en claro que odiaban el ramo y que lo único que querían era que se acabara pronto. En vista de eso, deduje que me presentarían el mismo desafío que los mateniños: demostrarles que Programación no es tan malo ni tan inútil como piensan.
Al avanzar las entregas me di cuenta que los dos grupos que me habían llamado la atención estaban trabajando muy bien. Sus proyectos eran mejores que los de los otros grupos, me preguntaban cosas, y (dato no menor) siempre iban todos a las reuniones de corrección.
El grupo estrella era más piolita. Venían a la corrección con la pauta impresa y me preguntaban punto por punto por qué les había descontado puntaje, yo les respondía y quedábamos todos felices. Me encantaba mencionarles que eran "la estrella", y que confiaba en su trabajo. Así se nos generó una dinámica muy divertida, de la que recuerdo un episodio en especial. Ellos estaban terminando una entrega, creo que la 3, y yo estaba corrigiendo justamente su entrega 2. Como la sala de estudios donde nos encontrábamos estaba prácticamente vacía, no resistía y me ponía a gritar cuando se me caía el programa: "AHH!! Grupo 10, su programa se caeeee!!!". Diligentemente, uno de los del grupo venía e incrédulo veía la excepción. Yo dirigía mi mirada más letal y decía "Ok, -0,2 al tiro". Y luego nos reíamos y cada uno seguía en su trabajo.
Con los de transporte también tengo un episodio de antología, que había venido precedido por un mail en respuesta a mi corrección de su entrega 2:
Esta bueno el feedback pero al respecto tengo varias preguntas y comentarios:
1) Tienes mucha razón en algunos alcances al respecto de los comentarios entre nosotros dentro del codigo y todo eso pero hubiese sido MUCHO MEJOR si nos hubieses mandado el feedback ANTES de la entrega 3.1 hubiesemos podido arreglar eso. Te cuento que pasó lo mismo con otros puntos entre la 2.1 y 2.2 entonces de que sirve el feedback si no tenemos la posibilidad de arreglarlo para la entrega siguiente y nos vuelven a bajar?
2) Hay puntos en los cuales no concordamos con el grupo como lo son algunas de las inconsistencias que tu mencionas dentro del testing y lo de la abstracción de la consola ya que hicimos (segun nosotros) EXACTAMENTE lo que nos pediste en la reunión pasada para poder abstraernos de esta. No sabemos aún la nota pero esperamos poder apelar a esta en nuestra reunión próxima ya que sino no vemos el sentido de esta.
3) Esperamos también en la reunión poder conversar bien el tema de los comits y la razón por la cual vienen de una sola persona ya que a algunos integrantes del grupo nos molestan bastante algunas insinuaciones y preferimos dejarlo todo claro ya que no queremos malos entendidos ni bajas de puntaje por SVN debido a esto.
Me asusté. Eran cinco tipos, mayores que yo, bastante enojados. Así que el día de la corrección me armé de un guardaespaldas (gracias, Tomás n_n) y procuré sacar toda la rudeza que hay en mí, aunque siempre teniendo en cuenta que, al final, el poder lo tenía yo y no ellos.
Nos juntamos en mecánica. Se sentaron frente a mí y empezaron a disparar: que cómo yo osaba insinuar que no habían trabajado los 5, que qué me pasaba con las inconsistencias, etc, etc. Con toda la calma del mundo les expliqué que el curso estaba pensado como un filtro para el resto de los cursos del DCC, y por tanto el nivel de exigencia es alto, y no porque ellos fueran de otra especialidad íbamos a hacer concesiones especiales. Pero cuando me respondieron "Es que nosotros no vamos a trabajar en IBM" me dí cuenta que la batalla estaba perdida. Los dejé seguir alegando sobre mi forma de corregir, y cuando ví que ya no tenían nada más que decir los rematé con maldad y estilo: "Ok, pero no les voy a subir ninguna décima en nada de lo que me están diciendo. ¿Pasamos al siguiente punto en la corrección?".
Nuestra relación cambió luego de ese episodio, y pasó a ser bastante amistosa. Incluso el día de las presentaciones casi que sentí que eran un grupo mío y no de Cristián. Lo mismo pasó con el grupo estrella, pero lamentablemente ellos no presentaron (sí, decepción++).
Otra cosa que no puedo dejar de mostrarles es un screenshot de mi grupo estrella, correspondiente a su entrega 3:
AWWWWWW...!! ¿Cómo no iba a amarlos yo también? Los transportistas nunca hicieron algo así, pero me demostraban su "afecto" de otras maneras. Por ejemplo, para la última entrega me mandaron un mail de 3 páginas para "facilitar la corrección y como complemento al manual de uso". Tres páginas!!! Sí, los amé <3. Pero los transportitas no se quedaron en eso. El último día, cuando yo tenía mi presentación de Software, aparecieron 2 de ellos afuera de la sala donde estábamos presentando. Estuvimos harto rato hablando, pero no fue hasta que apareció Matías que comprendí el objetivo de tan singular visita: ¡querían recorregir la entrega 3, que hace rato se había resuelto! El problema se debía a una corrección que, según ellos, Matías les había dicho que estaba bien y yo mal. Afortunadamente, Matías me encontró la razón en que hacer que el Controlador del MVC herede de un Form es una herejía.
Supuse que no los vería más, pero error!! Ahí estaban a las 4 de la tarde para recorregir su examen. Por Dios que me encantan, pero que me cansan. Estuvimos "peleando civilizadamente" como 1 hora, hasta que lograron defender sus respuestas y les subí un poquito. Me recordaron vagamente a mí, cuando hace un año yo estaba en su lugar y peleaba lo impeleable para que me subieran mi nota del examen (claro que a mí no me resultó).
En fin, fueron tantas cosas que viví con estos niños que adopté como míos. A los míos también los quise, pero estoy segura que por la dinámica del curso se acercaron más a Cristián (su corrector) que a mí. Y sí, a pesar de que me terminé echando Ecuaciones en parte por dedicarle más tiempo a esto que a mis estudios, si tuviera que volver a hacerlo a sabiendas de las consecuencias lo volvería a hacer. Feliz, demasiado feliz.
Qué bloggera más irresponsable he sido este último tiempo!!! Creo que nunca había dejado pasar tanto tiempo sin actualizar , y eso que mi vida ha estado tan (o más) interesante de lo habitual.
Es dificil elegir por donde partir: puedo contarles sobre mis dos grupos regalones de Avanzada (el "grupo estrella" y el de los transportitas llorones que igual amé), los resultados fatídicos de la horrenda combinación "combo myrecaba" IIC2142 + ayudantía IIC1222, mis programatones de colapso con la Ingridcita (mención especial a 123puntocuadrado), los exámenes y cómo (no) estudié para ellos, mis aventuras Judokas con llamado a la selección incluída, el caos en Software y cómo sobrevivimos, y el nunca bien ponderado Resumen Académico II-2008.
Hay harto material, y como estoy de "vacaciones" (tengo que pagar dos deudas programísticas con Juanfi, por lo que libre-libre no estoy) al menos hasta el 5 de enero (sí, TAV de Ecuaciones ¬¬) voy a actualizar como no actualizo hace un mes. Así que atentos, y gracias por su paciencia!! No los defraudaré, prometido ;)