Vengo llegando después de 10 horas de gritos, bailes, saltos y rallados varios. Ya ni me queda voz. Es que esta recepción de los novatos fue INTENSA!!
Me tocó tomar el micrófono un par de veces, para animar a los novatos y al público presente. El procedimiento era más o menos así:
1° - "Llegaron los novatooos!! Novato, sácate la polera!!"
2° - Todas las ingenieras presentes (y también algunos ingenieros motivados) tomábamos témperas y plumones para dibujar "I", corazones y frases alucivas a la "masculinidad" de nuestros futuros compañeros.
3° - "Novato, dime tu nombre, colegio de procedencia, y número de ingreso"
4° - "Novato, a la mesa!!"
5° - Comenzaba a girar la ruleta con alguna prueba vergonzosa, elegida "azarosamente", entre las siguientes opciones:
- Gomita (generalmente le tocaba a las novatas, pero podía ser entre novatos hombres también.. se ponían la gomita en la cadera y el otro lo sacaba)
- Globo-Sutra (en distintas variedades, incluso de 3 o más personas)
- Karaoke (Desde Miranda a los Tigres del Norte, pasando por Kudai y Village People)
- Bailar sobre la mesa (teníamos pelucas, una boa, gorros y otros disfraces para ponerle wendy)
- Hermanos sin Dolor (sólo para los hombres, "hay dolor!!" "no hay dolor" "que se repita entonces" y luego: "hay dolor" "siii!" "pero si un Ingeniero no siente dolor!!")
- Enviarlos a comecial, bachi, construcción o agronomía buscando firmas o personas.
Hoy se matricularon más o menos la mitad. Entre otros, llegaron el 69, el 169, el 269 y el 412 (que por ser el último en entrar recibió un trato especial). Mañana seguimos, hasta las 2 de la tarde, y estan todos cordialmente invitados!!
No puedo comenzar a escribir sin antes desearles que hayan tenido una muy linda Navidad, ojalá junto a sus familias, y que lo hayan pasado muy bien y que les hayan traído lindos regalitos =)

Volviendo a lo nuestro, hoy a las 12 tuvimos la última reunión de preparación para las matrículas. Iba yo saliendo de mi casa cuando me llama la Lopy para pedirme un favor (a esta altura como que los favores de la Lopy me ponen un poco nerviosa). Lo que tenía que hacer era primeramente regrabar mi CD del novato, porque estaba abierto y tenía que estar cerrado; y lo otro era ir a una calle desconocida en 10 de Julio a buscar los lápices.
Tomé el auto y partí al CAi, meditando acerca de las tareas que tenía encomendadas. Ya iba a mitad de camino cuando recordé que no tenía copias del CD en mi computador nuevo (regalo de navidad!! n_n), por lo que más me valía encontrar el respaldo que había dejado tirado en el CAi hace una semana.
Llegué a la Universidad. Mi querida Tutora adoptiva me tenía de regalo uno de esos típicos bastones de dulce, el cual recibí muy contenta porque siempre es agradable tener azúcar a la mano. De ahí empecé a buscar el CD, el cual afortunadamente encontré, y luego me fuí a la reunión propiamente tal. Ahí se puso interesante.. novatos tiemblen!!
Obvio que no puedo revelar lo que vamos a hacer, pero sí puedo decir que va a estar MUY entretenido... en especial para los que no somos novatos :p Voy a estar animando las matrículas junto con más niños, así que eso va a estar de lujo. Como son taaantas pruebas las que vamos a hacer, decidimos que lo mejor era que el azar escogiera el destino de los pobres ineptos felices nuevos alumnos. Para eso, junto con Gustavo, vamos a diseñar una Ruleta Virtual® en C#. Ni pensar que la ruleta puede estar arreglada!!
Después de la reunión, y como el tiempo no me permitió ir yo misma, dejé a la Limón y a Pino encaminados hacia los lápices. Y ahora me toca empezar a programar :D
Hoy 216 mil jóvenes sabrán sus resultados de "aquella" prueba, de los cuales 400 podrán decir que el 2008 estarán estudiando Ingeniería en la UC. A horas de conocer los puntajes, recuerdo cómo fue mi propia espera: nervios, ansiedad, casi como todo el mundo.. sólo que yo me encontraba prácticamente sin comunicación a más de 1214 kilómetros de mi casa.
El año 2006 tuvo una particularidad: vivimos lo que hoy se conoce como la "Revolución Pingüina", el alzamiento de los estudiantes secundarios del país en pos de una educacion digna y de calidad para todos. Más allá de estos loables deseos, se produjeron un montón de marchas y paros que nos tuvieron sin clases, por lo que se hizo necesario correr la PSU. Ja! ¿Quién se lo iba a imaginar? Correr la prueba, como en el colegio... Era un deseo de hartos, obvio que a todos nos gusta tener más tiempo para estudiar, pero de todas maneras uno se pone más nervioso. Eso es la primera cosa bizarra que sucedió durante mi proceso de admisión.
Como es lógico, al correrse la fecha de rendición, también se atrasaba la entrega de resultados y postulaciones. Así fue como pasé la Navidad y el Año Nuevo sin tener idea de qué iba a estar haciendo en marzo del 2007. Sin embargo yo tenía muy claro mi destino durante enero: no señores, no estaría comiéndome las uñas esperando mi puntaje, sino que andaría de Misiones en Chiloé.
Muchos de mis amigos se habían bajado, pero yo no. Misiones había sido para mí una actividad muy enriquecedora el año anterior, por lo que ni la PSU me iba impedir ir nuevamente. Además, era parte del equipo organizador así que estaba reativamente obligada a ir. Lo dude, claro, era difícil imaginarse estar lejos de la casa en un momento tan importante (no me digan que no, la prueba ES importante). ¿Y si me iba muy mal? ¿O si me iba muy bien? La entrega de los puntajes era un momento que desde chica había esperado, y que yo pensaba compartirlo con mis papás en mi casita relajadamente. Pero Dios me tenía preparada otra cosa: ir a la perdida localidad de San José de Queilen, sin celular ni internet.
Partí a misionar el 2 de enero. Recuerdo la sensación de "voy-a-ver-mis-puntajes-a-1500-km-de-mis-papis" mientras miraba por la ventana del bus. El paisaje se iba haciendo cada vez más verde, más sureño.. más lejos.
Comencé la Misión con mucha energía. Increíblemente, me fui olvidando del proceso PSU y comencé a disfrutar. Pero llegó el sábado anterior al lunes aquel, y de sopetón me cayó la realidad. Era el fin de semana previo. En el colegio habíamos elaborado un plan para estos días: todos los que habíamos rendido la prueba nos juntaríamos en Queilen, y podríamos ver nuestros puntajes en uno de los dos computadores de la parroquia.
Mi lugar de misión estaba lejos de Queilen, por lo que nos levantamos como a las 6 de la mañana para irnos. Tuvimos que caminar con nuestras mochilas a través de predios enlodados y playas, en planicies y cerros, durante un tiempo que a mí se me hizo eterno. Entre todos nos dábamos ánimos, pero a medida que pasaba el rato nos quedábamos más y más en silencio. El peso de la mochila se hacía mucho.
Mientras cruzabámos el mar, pasaron por mi mente toda clase de pensamientos fatalistas: ¿y qué pasaba si se caía internet?, ¿y si el cable de red de lugar no daba abasto y colapsaba?.
La plaza de Queilen corresponde al estereotipo de plaza de pueblo: escultura de un señor montando a caballo, palomas, bancas y poca gente. Muy cerca de allí se encontraba la hostería donde pasaríamos la noche, que era una casa de 2 pisos atendida por una señora que cocinaba muy rico.
La tarde transcurrió tranquila. Hasta que llamaron a la Belén para decirle que tenían sus puntajes. Un amigo de su papá que trabajaba en El Mercurio le había hecho la filtración exclusiva. Después de eso claramente que no me podía quedar tranquila. Llamé a mis papás y hablamos largo rato, analizando todos los escenarios posibles y poniéndolos al día de mi semana en misiones. Luego, para calmar los ánimos, el profesor que nos acompañaba nos invitó a recorrer la isla caminando por la playa. Recuerdo haberlo pasado bien ese rato: escuchamos música, hablamos de nuestras ansiedades, y lanzamos piedras mientras caía el sol en Chiloé.
Al volver a la hostería tomamos la once más triste que he vivido, en un extremo silencio y apenas comiendo. Ya eran cerca de las 7 de la tarde, y salimos a sentarnos a la calle mientras esperábamos.
Y sucedió lo inesperado. La mamá de una de mis amigas misioneras trabajaba en el Ministerio de Educación, por lo que tenía acceso a la información que más deseábamos. Llamó para informarnos que el colegio tenía 6 puntajes nacionales:
-"A ver mamá, cuéntanos quienes!!. Uhmm.. si... ooohh!!... Ella?! Si, la tengo enfrente mío"
Se me heló la sangré. De hecho, tuve que sentarme. Me pasaron el teléfono:
-"Andrea? Hola, hablas con la ministra de Educación. Así que andas en misiones? Mira tú... bueno, llamaba para felicitarte por tu puntaje nacional en matemáticas". La explosión de adrenalina que se desató dentro y alrededor mío fue indescriptible. Saltos, gritos, abrazos... lo había logrado!! Después de sacarme la mugre estudiando, después de haber sacrificado cosas y personas, estaba disfrutando el fruto del trabajo realizado. Cuando llamé a mis papás para contarles casi se ponen a llorar... gracias Dios!!
Después a las 12 enfilamos a la parroquia. Ahí me toco ver de todo: felicidad, indiferencia y harta tristeza también. Pero la verdad es que yo estaba tan lejos de ahí... Hasta el día de hoy me emociono recordándolo.
Esa fue mi vivencia PSU. No la cuenta cualquiera, por lo que quise compartirlo con ustedes. Fue un momento bien bonito de mi vida, tal vez como preámbulo de lo que se vendría este año en Ingeniería. Porque por Dios que ha sido un año increíble.
Hace unos días comenté que estoy participando del Centro de Alumnos de este año. Básicamente había hecho el cd para los novatos y cooperado en la organización de las matrículas, pero hoy me tocó algo un poco más extremo.
La Lopy me había pedido que fuera hoy a las 10 a la Universidad, a buscar un cheque. Para estar ahí a esa hora yo debo despertarme a las 9, lo cual, estando de vacaciones, no me alentaba demasiado. -"Bueno" - pensé - "voy a buscar el cheque y me voy.. menos de una hora, así que ni estacionamiento me van a cobrar".
Partí rumbo a San Joaquín, y llegué cerca de las 10.10. En el CAi, me encontré con la Limón y con Richi. Se suponía que la Negra, que es la tesorera y quien me iba a pasar el cheque, estaría también pero no llegó hasta las 11. Por mientras, nos entretuvimos conversando y jugando Zatacka (que según me enteré, es un clásico en Ingeniería).
Luego de recibir el cheque, la Feña del Castillo (vice presidenta y mi tutora adoptiva) nos pidió a la Limón y a mí hacer tarjetitas para poner en los regalos de los funcionarios de la Escuela. Haciendo uso de toda nuestra imaginación, cortamos unos papelitos amarillos con forma de estrella y le escibimos un mensaje navideño personalizado a cada uno. Estaba en eso, cuando la Negra pregunta sobre el CD del novato. Nadie lo había llevado a imprimir aún y, oh casualidad!, quedaba "cerca" de mi casa el lugar aquel. Como a la 1, acerqué a la Limón a su destino (Patronato y Meiggs, por las visceras y lápices) y yo me preparé para en la tarde salir a cumplir lo mio.
A las 3.30 agarré el auto, y con 30º de calor a la sombra, me dirigí a Zalaquett S.A, la tierra de las pulseras. Mapcity y mi mamá fueron mis grandes aliados, sino probablemente me hubiera perdido aún más en esas calles que si bien quedaban, efectivamente, cerca de mi casa, no las conocía demasiado.
Llegué a Rosario Norte 651, Zalaquett S.A. Era un edificio enorme, y se notaba que era nuevo. Lo que me soprendió allá fueron los asensores: no tenían botones... ninguno!! En la pared afuera de los ascensores había un teclado numérico. Uno ingresaba el piso al que se dirigía, y a través de una pantalla led te indicaba cual de los 6 ascensores se abriría para tí. Cuático. Me sentí super huasa con estos cosos tan modernos, sin botones en su interior. Después de meterme en el ascensor equivocado y enmendar mi rumbo, encontré la oficina que buscaba. Me antendieron bastante rápido, me hicieron revisar que el diseño de las pulseras era el correcto, y pasé el cheque.
Ya a esta altura eran cerca de las 4.30 y el calor iba en aumento. Tomé el auto y fije rumbo hacia Enrique Foster Sur 122. Ni idea de como llegar para allá (mi referencia en Mapcity no llegaba hasta Rosario Norte), así que traté de llegar a Vespucio como me había aconsejado mi mamá. Seguí a la masa de autos y crucé los dedos. Empecé a ver calles conocidas, así que segui avanzando hasta chocar con Vespucio. A pesar de que era temprano ya había taco, así que pacientemente bajé mi vidrio para recibir algo de aire y me puse en la cola. Tenía que llegar a la calle Pdte. Errázuriz, y la única referencia era que estaba más o menos después de Apoquindo. Como avanzábamos tan lento producto de la enorme cantidad de autos, tenía tiempo para ir leyendo los letreros de las calles. Estaba en la fila de al medio, cuando vi que la siguiente cuadra correspondía a Pdte. Errázuriz. Pasé a la fila adecuada, doblé.. y la calle se acabó!!. No me quedó otra que tomar Vespucio de nuevo y darme toooda a vuelta, bajo el asqueroso sol santiaguino.
Después de luchar contra el tránsito y decidir entrar por otra calle que me tincó, logré llegar a mi destino. El problema ahora era estacionar, puesto que toda la cuadra y los alrededores estaban marcados de amarillo no-estacionable. De pronto, lo vi: un huequito ideal para mi Punto, bajo la sombra. Me estacioné feliz de la vida, pero una vieja con cara de pocos amigos salió a retarme y echarme del lugar. Medio confundida, me di un par de vueltas más... y me estacioné al frente de la vieja pesada :P.
Duplimedia era una oficina chiquitita. Entré y, sin ascensores estrambóticos de por medio, me recibió una amable secretaria. Tomó mi nombre y el CD, y dijo que entraría a producción en pocas horas más. El periplo había acabado.
Ese es el fin de mi CAiAventura. Igual me cansé, onda que todavía tengo calor, pero me sentí contenta por dos cosas. En primer lugar, porque logré superar mi terror a andar en lugares desconocidos sin estacionamiento fácil; y en segundo lugar, porque cumplí con mi deber e hice algo "importante" para contribuír con mi Centro de Alumnos.
Estimados,
Ustedes mostraron interes en ser ayudantes de laboratorio en el verano. Les envio el calendario para que me confirmen si estan disponibles. Son 8 laboratorios, los 4 en azul mas oscuro son evaluados, y los otros son con bonus (excepto el primero), esto significa que los 4 evaluados ustedes tambien los deben corregir (son entre 20 y 25 alumnos). Confirmenme lo antes posible.
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Saludos,
Matias Recabarren
Ingeniero Civil de Computación
Llegamos al momento del año en que hay que tomar cursos. Afortunadamente, ahora que ya pasé Geometría y Cálculo I (¬¬), puedo tomar ramos más apasionantes. La verdad es que la malla impone apenas 3 ramos, Cálculo II, Álgebra Linea y Física Clásica, por lo que tengo 20 créditos a mi disposición. Con esto en mente, empecé a armar mi horario I-2008 hace algunas semanas.
En Cálculo no había donde perderse: al fin me va a tocar con Arenas, a quien se supone que debía haber conocido en vez de Carolina Becerra este semestre, ya que toda la gente que se echa algún Cálculo termina con él. Al fin entenderé eso del "chas-chas" y el "fácil-fácil", espero.
Con Física tuve más drama. Lo dictaba para las 2 secciones Tassilo Reisenegger, profesor con una temible fama. Ya su nombre es como escalofriante, pero además es conocido por hacer los controles más difíciles que las otras secciones. Afortunadamente, apareció doña Maria Cristina Deppassier como segunda profe mientras inscribía el curso en el pucmático. Es la decano de la facultad de Física, y además es esposa de Rafael Benguria (premio Nacional de Ciencias y con fama de entretenido y medio loco en clases.. algo se le habrá pegado a su mujer). Después de conversarlo con la Lopy, nos metimos en su sección.
Álgebra lo da mi amada Becerra y una profesora italiana que se llama Mónica Musso. La verdad es que la perspectiva de escuchar "il vectori" y "la matrici" igual era interesante (y además, el horario me calzaba muy bien), pero no puedo abandonar a Carolina. Como me choca el laboratorio de Física con el de Matlab, voy a apelar a que mi antigua profe de Cálculo me deje cambiarme de sección de laboratorio para no tener ese problema.
Los electivos son cuento aparte: voy a tomar uno de Educación y el teológico. Mis opciones son Educación, Cultura y Sociedad o Psicopedagogía del Aprendizaje (ambos de primer año de Pedagogia Básica.. no puede ser tan difícil) y Psicología y Religión Cristiana. Los de educación los tomé porque durante este año he descubierto que me gusta mucho la docencia, y quiero sacar mi certificado académico en eso, y el teológico porque me dijeron que era fácil y entretenido.
Ayer como a las 3 de la mañana decidí inscribir los cursos. Estaba yo lista para ingresar mis opciones al Pucmático cuando me topo con esto:

ERROR!!! A quién se le cayó la matrix? Lo interesante fue darme cuenta que no era la única con el problema, pero se arregló hoy en la tarde. Después de darle prioridad++ al teológico y a los de educación, guardé mi solicitud y cerré la ventana. Preliminarmente mi horario igual quedaría hermoso, con tres días entrando a las 10 :D, y además con ventanas adecuadas para hacer ayudantías de Intro:

Ahora solo queda esperar los resultados de la Lotería Pucmática.
No me salen las palabras, de verdad. Hoy en la tarde almorzamos, invitadas por la Lopy, la Carlita, la Limón y yo. Entre la carne mechada quemada, el cous-cous y los panqueques gigantes, recordé una de las mejores cosas que encontré en la Escuela: mis amigas. Fueron unas horas muy bonitas, me reí un montón y comí mucho, pero por sobre todo me sentí muy feliz. Gracias por hacer de mi paso por Ingeniería "los mejores años de mi vida".